jueves, 7 de enero de 2016

DECLARACIÓN ANTICAPITALISTA INTERNACIONAL SOBRE ORIENTE MEDIO

Luchamos contra las dictaduras, las agresiones imperialistas y el Daesh. Rechazamos las “políticas de seguridad”, el racismo y la austeridad. ¡Es el momento de movilizarse!
Durante los últimos meses, los pueblos de Oriente Medio vienen sufriendo una intensificación del conflicto en Siria e Irak, liderado por las potencias imperialistas globales (principalmente EEUU, Rusia y países europeos) y regionales (Arabia Saudita, Qatar, Turquía e Irán). Estos conflictos son consecuencia de dos formas diferentes de contrarrevolución: las dictaduras locales y regímenes contrarrevolucionarios por un lado, y las fuerzas islámicas reaccionarias como Daesh por el otro. La voluntad de las grandes potencias internacionales y regionales para imponer su hegemonía política y económica sobre la región es también una causa central de la tragedia actual.
En Siria, la primera forma que toma la contrarrevolución es el apoyo al régimen de Assad. Las letales incursiones de Rusia y la intervención de Irán, Hezbolá y las milicias sectarias iraquíes son el mayor ejemplo de este proyecto profundamente reaccionario y antidemocrático. Igualmente, el régimen de Assad se beneficia de la desconfianza continua de las potencias occidentales hacia las fuerzas democráticas y revolucionarias en Siria, incluidas las fuerzas kurdas.
Quienes luchan por un futuro democrático y socialmente justo son el primer objetivo del régimen sirio, de los imperialistas y de sus aliados en la región. Las fuerzas democráticas sirias también son el blanco de fuerzas islámicas reaccionarias, apoyadas en un momento u otro, directa o indirectamente, por las monarquías del Golfo y Turquía. Como siempre, las mujeres son las primeras víctimas de la guerra. La violación, secuestro e incluso la venta de mujeres son consecuencias horribles del conflicto.
¿Qué es el Daesh? Es el resultado tanto de la agresión imperialista internacional y regional, como de la naturaleza dictatorial y sectaria de los regímenes de la región, especialmente de Irak y Siria. El aumento de las tensiones sectarias en la región es consecuencia de la combinación letal de la represión interna con la agresión externa. En este contexto es en el que debemos analizar los recientes ataques en Ankara, Beirut, París, Kuwait, Arabia Saudita, Túnez, o el atentado contra el avión ruso en Egipto. Estos ataques sólo fortalecen el mal que los engendró: el terrorismo de Estado.
La retórica de la “guerra contra el terrorismo” se refleja en el fortalecimiento de las políticas autoritarias de seguridad, de la guerra y del racismo. El racismo, en particular la islamofobia, ha aumentado de manera exponencial y se ha convertido en una política de Estado en toda Europa. Las potencias imperialistas han utilizado la retórica de la lucha contra el terrorismo para justificar su apoyo a las dictaduras y sus restricciones a las libertades, mientras que los dictadores regionales usan el mismo lenguaje para defender su propia represión.
Es esta misma visión del mundo global que actualmente une a Francia, Rusia, EE.UU., Turquía y al régimen sirio (aunque cada uno tiene sus propios intereses) para coordinar, directa o indirectamente, sus ataques y maniobras militares en Siria.
En nombre de la guerra “contra el terrorismo”, hoy el Estado francés reclama el poder para aterrorizar. En nombre de los llamados “valores franceses”, están siendo atacadas las libertades. En una autoritaria huida hacia adelante, François Hollande bombardea Siria e Irak, mientras los discursos sobre la guerra y los “valores” nobles son incapaces de dar respuesta a las aspiraciones políticas y sociales de la clase obrera francesa. Mientras tanto, las personas migrantes indocumentadas, refugiadas, musulmanes, mujeres con velo, gitanas, extranjeras y otras tienden a ser designadas “enemigos internos”.
En la región del Gran Oriente Medio, la represión estatal de la oposición política y los movimientos sociales va en aumento; en Egipto y en muchos lugares se promulgaron cientos de penas de muerte en los últimos meses.
Frente a la desmovilización temporal y desorientación de grandes sectores populares oprimidos, debemos alzarnos a la altura del desafío con iniciativas constructivas. En la práctica, esto significa:
- Oponernos a las políticas draconianas; defender los derechos democráticos de todas las personas.
- Oponernos a toda agresión imperialista, a la vez que una implacable oposición a las dictaduras y regímenes contrarrevolucionarios.
- Oponernos a la campaña militar occidental en Siria, incluyendo los bombardeos y otra participación directa de las fuerzas militares occidentales, así como la participación armada en el conflicto de fuerzas apoyadas por Occidente.
- Luchar contra toda forma de contrarrevolución en Oriente Medio y el Magreb, u otros lugares.
- Luchar contra las políticas represivas de seguridad, el racismo y la austeridad, ya sea en Europa, Asia o África.
- Luchar contra la “Europa fortaleza”; exigir la apertura de fronteras y condiciones de vida digna para todas las refugiadas y migrantes.
- Fortalecer la solidaridad con los pueblos en lucha por su liberación y emancipación en Oriente Medio, el Magreb y en todo el mundo.
Solidaridad con las fuerzas democráticas y antiimperialistas progresistas en la región árabe, y en todo el Gran Oriente Medio. Solidaridad con los pueblos de los países del Medio Oriente y del Magreb en sus luchas legítimas por la emancipación y en contra de la agresión extranjera: la emancipación de los pueblos de la región sólo podrá ser obra del propio pueblo.
Revolutionary Left Current – Siria
Socialist Forum – Líbano
Al-Mounadil-a – Marruecos
Revolutionary Socialists – Egipto
Workers’ Left League (LGO) – Túnez
New Anticapitalist Party (NPA) – Francia
Socialist Workers Party (SWP) – Inglaterra
Revolutionary Socialism in the 21st Century (RS21) – Inglaterra
The Editors, Salvage – Inglaterra
The Revolutionary Communist League – Socialistische Arbeiderspartij (LCR-SAP) – Bélgica
SolidaritéS – Suiza
International Socialists Scotland (ISS) – Escocia
International Socialist Organization (ISO)- EEUU
Socialist Alternative- Australia
Internationale Socialisten- Holanda
En lucha/ En lluita – Estado español
Sosyalist Demokrasi İçin YeniYol – Turquía
Emancipation Démocratique – Marruecos
Socialist Resistance – Reino Unido
Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR – Estado español

Anticapitalistas – Estado español

domingo, 3 de enero de 2016

CATALUNYA: POR QUÉ LA CUP NO PUEDE CAPITULAR

Reproducimos el artículo escrito por nuestros compañeros Alberto Lozano y Tomás Martínez.

Hasta hace unos pocos meses mucha gente de fuera de Catalunya no había oído hablar de las CUP, la Candidatura d'Unitat Popular, ahora en el centro del debate, la organización política anticapitalista y netamente independentista que nació de los municipios y entró en el Parlament apostando por la ruptura con el Estado español y con un programa de clase con el que también se quieren romper los vínculos con la Troika y por supuesto con esta Unión Europea. En su interior confluyen experiencias de luchas sociales, obreras, por la vivienda, feministas y por la defensa de la tierra.

La rica, multiforme y viva arquitectura política catalana, con el  eje nacional muy bien asentado y en movimiento desde la Transición, ha hecho posible romper en el plano institucional la rara excepción de la izquierda abertzale en Euskal Herria. Ya en los años 80 y 90 habían crecido en el ámbito municipal, pero en las elecciones de octubre de 2012 dieron el salto autonómico con 3 diputados en una etapa acelerada del proceso soberanista nacido del fracaso del Estatut.

Su llegada contó con el apoyo de la izquierda anticapitalista catalana y estatal con la bienvenida y aplauso del independentismo vasco muy en particular. El eslogan fue “Ho volem tot” ('Lo queremos todo'): iban en serio. El periodista David Fernández debutó en las televisiones de todo el estado levantando la sandalia al gánster de Rodrigo Rato cuando la crisis golpeaba fuerte y su imagen puso nervioso hasta a Cayo Lara. Desde entonces hasta ahora han desbordado por la izquierda a ICV-EuiA y se han convertido en pieza clave para la mayoría independentista.

La izquierda anticapitalista y revolucionaria vemos con satisfacción cómo una fuerza radical y tan antagonista al régimen del 78 ha contribuido a agitar el rompecabezas del largo ciclo electoral sin renunciar a un discurso desobediente a las oligarquías políticas y económicas y con un programa rupturista y de clase a la vez que nacional. Bien vale el gesto como la cesión del espacio electoral a la huelga de Movistar o las muchas intervenciones en el Parlament apoyando luchas.

El terremoto del 27-S: la CUP en la encrucijada
La estrategia de las CUP - Crida Constituent siempre ha sido clara: romper con el estado español y sus políticas económicas, cerrar la etapa autonomista y avanzar en la República socialista catalana. El complejo escenario abierto de la última cita electoral del 27 de septiembre, jugada como plebiscito por un muy tocado president Mas en huída hacia adelante en la coalición Junts pel Sí, resituó a sus 10 diputados como determinantes para la gobernabilidad en un espacio binario: partes de una mayoría independentista y a la vez de izquierdas.

Sus votos son decisivos en el Parlament pero a la vez lo que allí ocurra determinará el mayor o menor protagonismo del proceso de emancipación nacional en el derribo del statu quo estatal, pues el derecho a decidir que defiende Catalunya Sí Que Es Pot, la confluencia de ICV-EuiA y Podem, se ha visto multiplicado electoralmente con la exigencia de Ada Colau a un referéndum de autodeterminación el pasado 20 de diciembre en unas urnas en que la papeleta de las CUP, que pedía la abstención, no estaba presente.

Los anticapitalistas independentistas tienen aparentemente una correlación de fuerzas más favorable en el parlamento pero un nudo gordiano en casa. Veamos ahora si es cierto. Mas y su conglomerado, toda la burguesía catalana y ERC de la mano, se han puesto de rodillas para recabar sus votos, pidiendo a las CUP que contradigan la palabra dada en campaña de que no investirían de ninguna forma al responsable de las políticas neoliberales y la corrupción del régimen catalán del que es heredero.

El martes 22 de diciembre terminaron las negociaciones entre JxSí y la CUP. JxSí presentó una propuesta de acuerdo que la Asamblea Nacional de la CUP habría de votar el domingo 27 de diciembre. El preacuerdo presentado por JxSí proponía medidas para la estructuración del nuevo Estado independiente (gobierno de concentración, nuevas elecciones, proceso constituyente y referéndum para aprobar la constitución de una nueva República catalana), pero siempre a través de la negociación con el Estado español.

Al mismo tiempo, JxSí propuso un plan de choque con medidas contra los desahucios, la pobreza energética y la pobreza infantil, y una renta mínima de inserción, ayudas a la dependencia y mejoras en sanidad y educación. La coalición de CDC y ERC promete hacerlo efectivo en un plazo de 18 meses. El gasto de estas medidas se valora un 96% menor del que la CUP propuso en su programa electoral. Además, JxSí propone la moratoria de la privatización de la empresa Aigües Ter de Llobregat hasta el proceso constituyente, pero manteniendo todas las demás. Un plan de choque paupérrimo, nada creíble y que no soluciona los problemas de las clases populares, que no hace más que demostrar que la élite social de Catalunya no está dispuesta a renunciar a ningún punto de su programa económico.

Por último, JxSí propuso un gobierno coral con una Presidencia formada Mas y 3 presidentes de comisiones delegadas sobre economía (Junqueras, de ERC), políticas sociales (Munté, de CDC) y relaciones internacionales (Romeva).

La propuesta de JxSí se presentó en la Asamblea Nacional de la CUP en la forma de 4 opciones de voto de acuerdo con distintos escenarios. Ante el empate en la votación final de la Asamblea Nacional del 27 de diciembre, el debate se trasladó a las asambleas territoriales, que, a través de delegados, transmitirán sus posicionamientos a la reunión del día 3 de enero en la que el Consejo Político de la CUP y el Grupo de Acción Parlamentaria decidirán si apuestan por investir a Artur Mas Presidente de la Generalitat o si, por el contrario, lo rechazan, lo que obligaría a celebrar nuevas elecciones en primavera.

Independencia para cambiarlo todo
La izquierda de todo el estado español está pendiente de la resolución de la CUP, porque lo que está sobre la mesa de debate, con todas las peculiaridades de la cuestión catalana, es la disyuntiva de "reforma o revolución" que está sacudiendo a toda la izquierda europea desde el inicio de la crisis. La CUP se debate entre dos maneras de entender el proceso de emancipación nacional: o una estrategia etapista que confía en una alianza táctica con la burguesía catalana, o una estrategia de ruptura en las calles con las instituciones políticas del sistema capitalista.

La vía etapista, representada en el concepto de "mano tendida en lo nacional y puño cerrado en lo social", impide ligar la emancipación nacional a la transformación social y entrega la dirección del movimiento por la independencia a los partidos de la burguesía catalana a favor de su propio proyecto de clase; proyecto que no pasa necesariamente por la soberanía del Estado catalán y en el que la confrontación con el Estado español es tan válida como la negociación, como ilustran el adaptacionismo y las constantes claudicaciones de Mas y CDC ante las presiones de Madrid.

Las instituciones políticas burguesas no permiten el derecho a decidir de ninguna manera. La autodeterminación no será posible sin una ruptura clara con el Estado, a través de la movilización social, la desobediencia civil y la construcción de nuevas instituciones en las calles que desafíen lo establecido. El caso de  Grecia ejemplifica la necesidad de romper también con las instituciones de la Unión Europea para revertir de verdad las políticas de austeridad. No hay reforma posible de las instituciones que posibilite una ruptura "democrática" en el sentido estricto de la expresión, ni con el neoliberalismo ni con la opresión nacional.

Es por eso que la izquierda independentista tampoco debe dejarse engañar por cantos de sirena como los del líder de Podemos. Cuando Pablo Iglesias utiliza el derecho a referéndum de autodeterminación como condición para pactar, lo hace con la única razón de arrinconar al PSOE a la derecha y obligarlo a aliarse con PP y Ciudadanos, y a sabiendas de la imposibilidad de la reforma constitucional que promete y de que, en cualquier caso, el derecho a decidir es inasumible para una burguesía cuyo régimen político tiene la unidad territorial como uno de los pilares básicos.

Por todo ello, la emancipación nacional de Catalunya necesita de un movimiento anticapitalista que desenmascare a los representantes de la burguesía catalana y los muestre como obstáculos en el proceso, mantenga un programa con independencia de clase, basado en la movilización social y que no ceda el más mínimo terreno a los representantes de la burguesía catalana, dispuestos a dinamitar el proceso si se consiguieran a acuerdos satisfactorios con el Estado español para sus intereses como clase. Ahora toca que la izquierda independentista haga pedagogía y explique a la mayoría social catalana por qué no hay que investir a Mas y por qué no hay que avalar la gestión de la miseria, y cuál es la única vía para la independencia, una independencia que desemboque en una nueva sociedad.


Estamos en un punto de inflexión histórico en la lucha de clases en  Catalunya que puede ralentizarse o acelerarse con una simple votación parlamentaria. La CUP no puede capitular ante quienes gestionan la crisis de los capitalistas con privatizaciones y recortes en los servicios públicos. La capitulación de la CUP supondría una derrota no solo para Catalunya sino para la clase trabajadora y para toda la izquierda del estado español y de Europa.

martes, 29 de diciembre de 2015

Comunicado de Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR tras las elecciones 20D

El bipartidismo cae... pero resiste
El primer dato que cabe destacar es la pérdida de votos y de escaños del PP y del PSOE. El primero, aunque gana las elecciones, pierde más de 3,6 millones de votos respecto al 2011 mientras que el segundo pierde cerca de 1,5 millones. Estos resultados son los peores del bipartidismo de la historia. El PP saca sus peores resultados desde 1989, mientras que el PSOE saca sus peores resultados desde la transición. Pierden entre los dos 83 escaños (el PP, con un poco más de 7 millones de votos y PSOE, con algo más de 5 millones y medio). Todo ello a pesar de una mayor participación (que tampoco fue la esperada: 1 punto y medio más que en 2011). Entre ambas formaciones superan por poco el 50% cuando sumaban en 2011 más del 73%. Sin embargo, aunque la pérdida de votos es evidente, el PP vuelve a ganar las elecciones a pesar de los recortes, las reformas laborales, los pensionazos, el artículo 135, la Gürtel y el caso Bárcenas. Y el PSOE resiste, a pesar de los recortes, las reformas laborales, los pensionazos, el artículo 135 y los ERE's. Se cierra este periodo electoral y el bipartidismo lo acaba tocado pero mejor parado que lo que cabía imaginarse cuando dicho ciclo empezó en mayo de 2014 con las Elecciones Europeas.

Una de las razones centrales de esta situación es que desde el inicio de este periodo hemos visto un retroceso importante de la movilización que venía dándose con el 15-M, las huelgas generales, las mareas por la educación o la sanidad y las Marchas por la Dignidad. La orientación política de las organizaciones de la izquierda reformista no ha sido la de seguir impulsando esta movilización sino canalizarla por una vía puramente electoral, generando la ilusión de que la transformación social se daría desde el Congreso, con sólo ganar unas elecciones. Las elecciones han pasado y si queremos verdaderamente un cambio con respecto a las políticas antisociales y pro patronal que hasta hoy se han estado llevando a cabo habrá que retomar la movilización lo antes posible. La movilización sostenida de la clase trabajadora y de la juventud es la clave parta erosionar cada vez más al bipartidismo.

En cuanto a C's, el resultado está lejos de ser el esperado por dicha formación a la vista de las pasadas elecciones catalanas. Sacan 3 millones y medio (13,93%) de votos y 40 escaños. No les da para poder conformar gobierno con el PP. El electorado ha preferido en este caso el original a la copia manteniendo en gran parte su voto a Mariano Rajoy.

PODEMOS le pisa los talones al PSOE y UP/IU sin grupo parlamentario
La izquierda reformista (PODEMOS y UP/IU) saca más de 6 millones de votos. PODEMOS invierte los sondeos previos a la campaña y alcanza algo más de 5 millones de votos (20,66%) y 69 escaños aunque 12 sean de En Común Podem (BeC, Podem e ICV), 9 de Compromis-Podem y 6 de En Marea (Anova, IU y Podemos). PODEMOS llega a ser primera fuerza en Catalunya y Euskadi (en número de votos) y se planta en segunda posición en Madrid, Galiza y en País Valenciá por delante del PSOE. Los buenos resultados conseguidos por las listas en las que participaba PODEMOS en Catalunya y Euskadi responde al compromiso de llevar a cabo un referéndum en Catalunya por el derecho a decidir. De hecho en Catalunya los partidos que defienden dicho derecho han sacado esta vez más del 55% de los votos. En términos generales el buen resultado de PODEMOS muestra a las claras que existe una voluntad de cambio político y social para millones de votantes que están hartxs de ver como siempre pagan la crisis los mismos. La tarea de la izquierda anticapitalista y revolucionaria debe ser fortalecer la movilización y hacer que esos anhelos de cambio no se queden en un simple lavado de cara al Régimen mediante unos cuantos acuerdos para reformar la Constitución. El problema no es reformar tal o cual artículo de la Constitución del 78 sino la propia lógica de un sistema capitalista que se basa en la acumulación de las riquezas en una minoría a costa de la mayoría, es decir de lxs que producimos a diario las riquezas.

En cuanto a Unidad Popular, nueva marca de IU, saca los peores resultados en número de votos de su historia con menos de un millón (3,67% en 2015 y 6,92% en 2011) y tan sólo dos diputadxs. El espacio político de IU está siendo ocupado por PODEMOS.

En cuanto a la izquierda abertzale en coalición en Bildu, saca unos resultados muy por debajo de 2011, pasando de 1,37% y 7 diputadxs en 2011 a 0,87% y 2 diputadxs en 2015 (110000 votos menos). La institucionalización de Bildu y el balance de ésta en gobiernos como el de la Diputación de Guipuzkoa deja tocada a Sortu que tendrá que hacer balance de dicha política.

¿Qué perspectivas a partir de ahora?
La resaca electoral deja un Congreso sin mayoría absoluta. Para gobernar no hay otra salida que la de los pactos, ya sean éstos de gobierno o de investidura. A día de hoy no parece que vaya a haber ningún pacto de gobierno. La denominada gran coalición entre PP y PSOE tiene pocas posibilidades. El PSOE sabe que al PASOK le costó casi la desaparición institucional el aliarse con Nueva Democracia en Grecia. En cuanto a C's, no ha sacado suficientes escaños para ello. Tampoco parece probable, para el PP, reeditar algún acuerdo en estos momentos con las burguesías nacionalistas. En cuanto al PSOE, necesitaría el apoyo de PODEMOS, UP y de las fuerzas nacionalistas. Parece también poco probable debido a la transversalidad del debate territorial.

Estas elecciones tampoco parecen ser por tanto las del cambio. Por más que Pablo Iglesias haya insistido durante la noche electoral que "a la mañana siguiente  amaneceríamos con una nueva España". Nada más lejos de la realidad. Gobierne quien gobierne dentro de un mes, tendremos que seguir movilizándonos si queremos luchar contra los recortes, las reformas laborales, el paro y el ataque a las pensiones. La Comisión Europea ya ha anunciado que obligará al Estado Español a un nuevo recorte de 10 000 millones para cumplir el déficit. Lxs millones de votantes que han votado por PODEMOS o UP pensando en el cambio político y social deben ponerse en movimiento para lograr verdaderamente ese cambio político y social mediante la movilización en los centros de trabajo, de estudio y en los barrios.


Desde IZAR hacemos un llamamiento a la izquierda anticapitalista y revolucionaria así como a todas las fuerzas políticas y sindicales de la izquierda reformista a la movilización sostenida en el tiempo para hacer frente a las políticas antisociales, a los despidos, a los recortes, a la precariedad, a la guerra y para conquistar derechos democráticos como el derecho a decidir de los pueblos del Estado español. Para todo eso, sigue sin haber atajos. Y para todo eso también seguiremos impulsando la iniciativa “No hay tiempo que perder” con el fin de ir avanzando hacia la necesaria conformación de un frente anticapitalista amplio y de clase.

ENTREVISTA A TOMÁS MARTÍNEZ, MILITANTE DE IZAR ALMERÍA, TRAS LAS ELECCIONES EN GRECIA

Recogemos la entrevista realizada en la radio sevillana Radiópolis a nuestro compañero Tomás Martínez. En ella hace un balance de las pasadas elecciones griegas y avanza las consecuencias para la clase trabajadora.

(PINCHA AQUÍ PARA ACCEDER A LA ENTREVISTA)


UNA ALTERNATIVA ANTICAPITALISTA A LA CRISIS Y A LOS INTENTOS DE REGENERACIÓN DEL RÉGIMEN DEL 78

“NO HAY TIEMPO QUE PERDER”
UN ENCUENTRO PARA ORGANIZAR UNA ALTERNATIVA ANTICAPITALISTA A LA CRISIS Y A LOS INTENTOS DE REGENERACIÓN DEL RÉGIMEN DEL 78.

El pasado 28 de noviembre tuvo lugar el encuentro “No hay tiempo que perder” en Málaga, al que asistieron activistas y militantes procedentes de distintas organizaciones y experiencias políticas de todas las provincias andaluzas, Catalunya, Madrid, Castilla y León, Aragón y País Valenciá. Este espacio fue un lugar de encuentro para la reflexión, el debate y la acción. Como ya se recogía en el manifiesto que dio lugar a la convocatoria, el objetivo era empezar a articular un espacio anticapitalista y rupturista en el Estado Español para enfrentar la situación en la que nos encontramos de crisis, paro, precariedad y miseria, combatir los intentos de regeneración del Régimen del 78 que se preparan para después de las elecciones del 20D y construir una alternativa política tanto a PODEMOS como a Unidad Popular (IU).

El terremoto que la crisis ha causado en el Estado español, cerrando miles de empresas, causando recortes salvajes, colocando a gran parte de la clase trabajadora y de las clases populares en situación de emergencia social, un terremoto que empezó a expresarse políticamente con el 15M, no ha llegado a romper lo que hay. Es cierto que ha acabado liquidando el bipartidismo pero sin beneficio para la mayoría. Cuatro partidos van a disputarse el poder el 20D y todas las combinaciones posibles nos dan gobiernos que serán fieles a la austeridad dictada por la troika.

Para l@s compañer@s que asistieron el encuentro la necesidad está clara: construir una alternativa a las organizaciones actualmente existentes a la izquierda del PSOE: PODEMOS y Unidad Popular. Estos proyectos, que han despertado ilusión involucrando a mucha gente luchadora y honesta, no representan herramientas de transformación para lograr una salida de la crisis favorable a la clase trabajadora, las mujeres, la juventud y el resto de colectivos oprimidos, como demuestra el caso de Grecia. Syriza con Alexis Tsipras a la cabeza ha sido la mejor demostración de la imposibilidad de enfrentarse a las medidas de austeridad impuestas por la troika, sin romper la baraja. Lo máximo que Podemos y Unidad Popular pueden prometer es ser un segundo Tsipras, hacer gestos de “oposición” para finalmente convertirse en el ejecutor de “izquierdas” de las medidas exigidas por la Unión Europea y el capital. Ni transformación ni cambio son posibles en los márgenes del sistema económico en el que vivimos.

Respecto a la crisis del Régimen del 78, Podemos se ha convertido en una apuesta por la regeneración del mismo. No solamente mantiene un programa que se opone a medidas que fueron coreadas por millones en la calle, como el no pago de la deuda, la expropiación de las viviendas vacías o la reforma agraria. Sino que se alinea con el PP, PSOE y Cs en una de las crisis más importantes en el régimen, el proceso catalán. Ha supeditado el derecho a decidir a la misma legalidad constitucional que la prohíbe, ha renunciado a incorporar siquiera el debate sobre la forma del Estado y se limita a una reforma constitucional de cinco puntos que no supone más que un lavado de cara. Podemos ha hecho esfuerzos por convertirse en un partido “respetable” para los grandes capitalistas, y como botón de muestra está la incorporación a sus listas del ex-JEMAD Julio Rodríguez, defensor de la OTAN.

Unidad Popular, por su parte, representa la “marca blanca” de IU. Un partido que comparte con PODEMOS un programa de tibias reformas económicas. Pero además, cuenta con un largo historial de convivencia con los partidos capitalistas y en las gestiones de recortes (como en los últimos años en Andalucía con el PSOE) y de relaciones orgánicas con la burocracia sindical, uno de los pilares del Régimen que impiden que la lucha obrera y popular intervenga en escena.

Por tanto, sea cual sea el resultado del 20D, es necesario construir una herramienta política anticapitalista, antipatriarcal y antiimperialista para l@s trabajadores/as, las mujeres  y la juventud, l@s de abajo, que ponga a las claras sobre la mesa que no hay salida sin las movilizaciones, sin la calle, sin que la mayoría de la población, l@s que trabajamos cada día, irrumpamos en el escenario de lo político. Solamente así podremos levantar un programa acorde con nuestras necesidades. Levantarlo y llevarlo a cabo.

 Es necesario levantar un programa anticapitalista, de ruptura en defensa de l@s trabajadores/as, que retome las demandas democráticas que se plantearon en las calles desde el 15M en adelante. Algunas medidas se adelantaron en la convocatoria al primer encuentro y en los debates que tuvieron lugar el 28-N en Málaga. Medidas fundamentales (dejadas de lado por PODEMOS y UP) como el no pago de la deuda, la nacionalización de la banca bajo control obrero, una renta básica universal e incondicional, la coordinación de las luchas y la denuncia a la burocracia sindical, plenos derechos para las mujeres, jóvenes e inmigrantes, contra la criminalización de la protesta social, en defensa del derecho de autodeterminación de los pueblos mediante la movilización independiente (y no de Artur Mas y los partidos de la burguesía catalana con quienes el proceso de autodeterminación está en callejón sin salida), entre otras.

En contraposición a la estrategia reformista de ocupar las instituciones como fin en sí mismo, el camino pasa por desarrollar la movilización obrera y popular y la autoorganización de l@s trabajadores/as. Y como una tarea urgente y crucial, combatir el fortalecimiento de las tendencias guerreristas, imperialistas, liberticidas y racistas en auge en el continente, y de las que el próximo Gobierno será fiel defensor.

Esto no va a ser tarea de uno ni de dos días. Toca seguir debatiendo, pero también seguir luchando y construyendo las resistencias desde ya. La siguiente cita, consensuada por los y las asistentes al encuentro, será en Madrid, alrededor de febrero de 2016 (la fecha definitiva se concretará en breve). Esta cita será un paso más en la construcción de una herramienta política para l@s de abajo. Una herramienta que debe comenzar a construirse desde ya, desde nuestras ciudades y barrios, nuestros pueblos, nuestros centros de estudio y de trabajo. Es urgente que nos pongamos manos a la obra. Con este objetivo, las organizaciones y personas comprometidas desde ya con el proyecto organizarán asambleas abiertas en los territorios y localidades para preparar el segundo encuentro y para discutir los aspectos programáticos, políticos y organizativos de una nueva alternativa que empiece a disputar políticamente el espacio popular para sacarlo del hipnotismo institucional en el que está sumido, retomar la movilización y darle objetivos anticapitalistas.


Queremos hacer un llamamiento a todos aquellos y aquellas que piensan que es necesario construir esta herramienta independientemente de lo que hayan votado el 20D. La crisis no va a acabar después las elecciones y tampoco lo harán las medidas de austeridad y los recortes de derechos. Tenemos que construir una alternativa y tenemos que hacerlo ya. No hay tiempo que perder.

TURQUÍA: ERDOGAN APUESTA POR EL CAOS PARA MANTENER SU HEGEMONÍA

A la vista de estas últimas semanas, la política llevada  a cabo por Erdogan y su partido-estado puede parecer por lo menos irracional. De hecho, un avión de combate ruso fue abatido en la frontera turco-siria provocando una crisis sin precedentes. Dos conocidos periodistas fueron arrestados, acusados de espionaje y “traición a la patria”, por haber difundido videos y fotografías, y publicado artículos revelando envíos de armas (por parte de servicios de inteligencia) a los yihadistas que combaten contra el régimen de Al-Assad.

Dos días más tarde, el decano del colegio de abaogados de Diyarbakir, Tahir Elçi, famoso defensor de los derechos humanos y la paz, que había sido perseguido hace menos de un mes por haber declarado que el PKK no era una organización terrorista, fue asesinado por una bala en la cabeza a plena luz del día en un tiroteo entre la policía y las milicias kurdas. Todo esto enmarcado en un toque de queda completo, despliegue de brigadas policiales islamistas-fascistas antiterroristas (la brigada Esedullah) y de destrucción de barrios enteros en el Kurdistán norte.

Todo esto por supuesto no parece muy coherente si nos olvidamos que es gracias a este clima de guerra civil (provocando también las represalias del movimiento kurdo armado), de represión violenta ante la contestación social y política, de criminalización y asalto contra la prensa de la oposición, que el AKP logró obtener el 49,5% en las elecciones del 1 de noviembre, ganando 5 millones de votos en unos meses (obtuvo 40,8% en las del 7 de junio).

Dado que la represión, el autoritarismo, el nacionalismo y al criminalización de toda la oposición, así como el apoyo al PKK y a su “organización terrorista paralela” dan rédito, Erdogan no tiene ninguna razón para dar marcha atrás a su política, a nivel nacional e internacional. Esta atmósfera de caos le permite mantener su hegemonía política (si no desarrollarla) en la sociedad turca, pero también en el interior del AKP, haciendo imposible cualquier intento de competencia.

El presidente y el AKP no dudan lo más mínimo en alimentar las tensiones militares, por una parte para preservar la consolidación de su base electoral, pero sobre todo para tener voz y voto en la división de Siria en zonas étnica-confesionales. La principal motivación del régimen de Erdogan es la de evitar a toda costa que la región se extienda de Azaz a Jarablus, bajo control del Daesh, pase a manos del PYD-PKK, ya que es la única de sus fronteras con Siria no está controlada hoy por las fuerzas kurdas. Esto constituiría un obstáculo mayor en su dominación de la zona sunita.

La cuestión del avión ruso abatido señala la incompatibilidad de las estrategias turca y rusa, totalmente opuestas. Pero también debe ser entendida como represalias contra los ataques aéreos rusos sobre grupos yihadistas (Al-Nusra, Ahrar al-Sham, yihadistas chechenos, marroquíes, uigures, etc) ubicados en esta zona sunita. Represalias cuyos beneficios económicos han sido probablemente mal calculados. Además, la fuerte presencia de nuestros compatriotas turcomanos en esta región bombardeada ha sido objeto seguramente de una instrumentalización nacionalista para la opinión pública.

Al igual que en el reciente ejemplo de despliegue de tropas turcas cerca de Mosul (aprovechando la tensión entre Barzani y el PYD), Ankara espera volver a imponerse en el caos sirio con demostraciones de fuerza. Y en este marco cuentan sus aliados occidentales, aterrorizados por la crisis migratoria y ansiosos por controlar el flujo, para hacer cerrar los ojos a las aventuras militares de Turquía y disimular las medidas antidemocráticas impuestas en el país.

SAHARA: CRÓNICA DEL XIV CONGRESO DEL FRENTE POLISARIO

El 16 de diciembre, en el campamento de Dahla, en la ciudad argelina de Tinduf, se inició el XIV Congreso del Frente Polisario, bajo el lema, “Fuerza, planificación y voluntad para la independencia nacional y la soberanía”,  con una asistencia de más de 2.400 delegados.

Abrió en congreso Jatri Aduh, presidente del parlamento de la RASD, diciendo, “que el presente congreso debe ser un nuevo impulso para la lucha y la liberación nacional a todos los niveles, y debe responder a las exigencias actuales, a la intransigencia de los invasores y de los manipuladores de la legitimidad y el derecho internacional”,  agregó “Hay que romper el estancamiento y movernos para imponer el derecho del Pueblo Saharaui a la independencia y soberanía sobre el territorio de la República Democrática Árabe Saharaui”.

Mohamed Abdelaziz, presidente de la RASD, reclamó de los y las saharaui, a mantener la cohesión nacional como una opción estratégica para neutralizar lo que denominó como propaganda de Marruecos a desprestigiar la “legitima lucha del Pueblo Saharaui”. "En nuestra historia, nunca ha habido un apoyo al Frente Polisario y a su línea política como lo hay hoy en día. Las próximas generaciones permanecerán firmemente unidas a la causa nacional. Y aunque sean diferentes en las formas de expresión, serán idénticos en el fondo", afirmó.

Continuó el presidente de la RASD, destacando la reciente sentencia del Tribunal Europeo de Justicia, así como el comunicado del Consejo Federal Suizo, como los dos mayores logros de Frente Polisario, “consolidándose, éste, como el único representante legítimo del Pueblo Saharaui, y la entidad legal para defender los intereses del pueblo a todos los niveles”.

Abdelaziz también tuvo palabras para la ONU, para la que dijo, “que no ha cumplido ni ha hecho cumplir con sus múltiples resoluciones para poner fin al colonialismo en el Sáhara Occidental y organizar el referéndum de autodeterminación”. También sostuvo una fuerte denuncia a la visita que en noviembre pasado efectuó el rey alauita, a El Aaiún, para celebrar el 40 aniversario de la Marcha Verde y que criticó de “provocadora”. El viaje y el discurso del monarca y las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores, “demuestran que Marruecos está en confrontación con la comunidad internacional, que cada vez son más los estados  que reclaman el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui”, continuó diciendo, reclamando a la ONU “a poner fin a lo que se denomina bloque político marroquí.

Las y los delegad@s presente en este congreso celebraron algunos acontecimientos ocurrido en las últimas semanas, como la anulación de la parte del acuerdo agrícola y pesquero entre la Unión Europea y Marruecos que atañe al Sáhara Occidental, y que el Frente Polisario considera un éxito de su política diplomática activa. Con esta sentencia del Tribunal Europeo de Justicia, se espera una reacción en contra de los 28.

Desconocemos las estadísticas de asistentes a este congreso, pero sabemos que ha asistido un número muy importante de jóvenes y mujeres, muchas más que en congresos anteriores. Principalmente l@s jóvenes, creen que la vía diplomática tutelada por la ONU es muy lenta e ineficaz, y apuestan por aumentar la presión sobre Marruecos y la comunidad internacional, incluso retomando las armas. Esta posibilidad la valoramos como una posibilidad en nuestra 1ª Escuela de Verano en Agosto pasado.
En este sentido, Brahim Mojtar, ministro de Cooperación de la República Saharaui, hombre de la línea dura dentro del Frente Polisario, ha manifestado que hay una inquietud real en la juventud de volver a la armas, tal como lo hicieron sus padres, incluso sus abuelos en 1975.

El XIV congreso ha debatido temas fundamentales sobre la Constitución, sobre estrategia política tanto nacional como internacional. También elegirán una nueva dirección del partido, quienes tendrán nuevos retos muy importantes.  El proceso saharaui lleva años estancado, mientras la RADS una vez tras otra reclama el derecho a la autodeterminación  del Sáhara Occidental y Marruecos se opone frontalmente a este derecho y propone conceder más autonomía, pero siempre bajo la soberanía marroquí.


Quedamos a la espera de que nos faciliten las resoluciones finales de este congreso y seguimos apoyando su lucha, porque el SÁHARA OCCIDENTAL VENCERÁ.