viernes, 10 de junio de 2016

ELECCIONES GENERALES 26J, ¡¡VOTA IZAR!!: "SUS PACTOS PARA QUE NO CAMBIE NADA, LA LUCHA PARA CAMBIARLO TODO”

El próximo 26J tendrán lugar las nuevas elecciones generales. Las grandes opciones mediáticas son ya más que conocidas. Por un lado, el PP y el PSOE. Dos organizaciones que han llevado a cabo las políticas de austeridad más salvajes contra la clase trabajadora y la juventud desde el inicio de la crisis. Por otro lado, el recambio new look del PP: C's. Un toque más “moderno” pero que al fin y al cabo defiende los mismos intereses: los de los ricos. Y por último, UNIDOS PODEMOS, la confluencia entre PODMEOS e IU que aparece ante millones de personas como la alternativa para l@s que sufrimos las consecuencias de la crisis capitalista: l@s parad@s, l@s desahuciad@s, l@s jubilad@s, l@s trabajadorxs, l@s jóvenes...pero que sin embargo deja ya claro que no piensa enfrentarse a los intereses de los capitalistas tal y como lo venimos viendo en la derechización del propio programa que ya habla abiertamente de reformar el artículo 135.

Por lo tanto que nadie se llame a engaño. Estas elecciones tampoco cambiarán nuestras vidas. Es probable que los resultados de estos comicios no sean muy diferentes de los del 20 de diciembre. Unos diputados arriba o abajo, es más que probable que después del 26J volvamos a empezar el baile de los pactos. A ese juego hemos visto como todos están dispuestos a jugar por tal de acabar gobernando. Sólo falta determinar las combinaciones. La orientación ya la conocemos. Sea un gobierno más “light” o más “hard”, ninguna de las combinaciones posibles se enfrentará a las políticas de la Troika ni a los intereses de los capitalistas del Estado Español.

Para cambiar nuestras vidas no hay más remedio que enfrentarse a los intereses de los ricos. No es posible defender los servicios públicos sin negarse a pagar la deuda, de la misma forma que no es posible subir los salarios y defender el empleo digno sin enfrentarse a los intereses de la patronal. No se puede estar a dos bandas.

La comisión europea ya ha dicho que el próximo gobierno tiene que recortar otros 30 000 millones de euros. Quien acabe conformando gobierno ya tiene el primer encargo de la Troika. Quién piense que va a poder negociar mejoras de las condiciones de vida de la gente trabajadora con la Troika se equivoca. La demostración práctica más clara de esto ha sido el ejemplo griego. Cuando unos pretende negociar y no asume enfrentarse con las instituciones de las clases dominantes, entonces acaba llevando a cabo sus políticas. Eso es lo que está en juego el próximo 26J.

Desde nuestro punto de vista, no cambiaremos nuestras vidas con gobiernos que parezcan más “honestos” pero que sin embargo no asuman un programa que se enfrente a la propiedad y las riquezas de los responsables de esta crisis. La experiencia de Grecia y de Syriza es, de nuevo, en ese sentido muy clara, pasando de defender el no pago de la deuda a aplicar medidas drásticas de austeridad contra los y las trabajadores por tal de no enfrentarse a los que acumulan las riquezas dentro y fuera de Grecia. UNIDOS PODEMOS defiende esa misma perspectiva. Es más, tiene claro que si puede volverá a tender la mano a Pedro Sánchez y al PSOE para conformar gobierno como ya intentara hacerlo en las pasadas elecciones. A nadie se le escapa que de la mano del PSOE, el gobierno que salga no se enfrentará a la Troika ni a sus políticas de ajustes. Eso tiene que quedar claro.

Pero ¿cuál es entonces la alternativa si no nos conformamos con la política del mal menor? De nuevo no hay atajos. La única forma de lograr un reparto de las riquezas justo para la mayoría es enfrentándose a los privilegios de los capitalistas. Para llevar a cabo un programa así es necesaria la movilización y la lucha consciente de los que creamos las riquezas. Lo demás es volver a generar falsas ilusiones que se acabarán convirtiendo en futuras desilusiones y frustraciones. Las movilizaciones en Francia contra la reforma laboral muestran la fuerza de la clase trabajadora y de la juventud cuando deciden bloquear la producción mediante la huelga duradera. Esa ha sido y sigue siendo nuestra fuerza. Hay que construir desde ya esas futuras luchas contra los recortes que están por venir empezando por federar las que ya existen en los centros de trabajo, de estudio o en los barrios. Este es el mensaje que desde IZAR queremos trasladar en esta campaña. Votar las candidaturas de IZAR el próximo 26J es un primer paso para reforzar ese discurso. Porque mientras que los pactos entre UNIDOS PODEMOS y el PSOE no cambiarán nada, la lucha de la clase trabajadora y de la juventud puede cambiarlo todo.

El próximo 26J, ¡vota IZAR!

YA ESTÁ DISPONIBLE LA REVISTA DE IZAR DEL MES DE JUNIO

(Pincha aquí para descargar la Revista)

26J - PRESENTACIÓN DE LA CANDIDATURA DE IZAR PARA LAS ELECCIONES GENERALES

Reproducimos a continuación el vídeo de la rueda de prensa en la que presentamos la candidatura de IZAR para las Elecciones Generales del 26J.

jueves, 9 de junio de 2016

EDITORIAL SEMANAL DE LA CORRIENTE "ANTICAPITALISME & RÉVOLUTION" DEL NPA FRANCÉS SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL DEL MOVIMIENTO CONTRA LA LEY TRABAJO.

Después de tres meses de lucha, ¡Hay que seguir!
Después de que la ley Trabajo pasara por el Senado, la derecha decidió golpear aún más fuerte y restablecer las 39h. También ha introducido el referéndum a propuesta del empleador : de ese modo, los patrones ya no tendrían ni que esconderse detrás de los sindicatos amarillos para poner en pie su chantaje. 

Esta empeoramiento de la ya existente regresión social es una razón de más para movilizarse contra el gobierno y su ley. En efecto, el gobierno trata ahora de aparecer como un « buen reformista » frente a una derecha más antisocial que nunca. Pero ¿quién ha permitido a los senadores votar esos empeoramientos? Pues el gobierno del Partido Socialista destruyendo el Código del trabajo. No nos dejaremos engañar : no queremos ningún empeoramiento social, queremos que la ley sea retirada en su totalidad. 

No hay nada bueno en esa ley. A algunos diputados les gustaría centrarlo todo en el artículo 2, que instaura la inversión de la jerarquía de las normas. Pero hay 54 artículos en esta ley, y ninguno merece la pena. Más que nunca, hay que movilizarse para imponer la retirada de la ley El Khomri. 

Frente al chantaje del gobierno : amplificar la huelga y los bloqueos para ganar.
Los ferroviarios tienen razón de ligar el rechazo a la ley Trabajo al rechazo por el decreto base (lucha de su sector) ya que las dos cosas son la cara de la misma moneda de la ofensiva de la patronal. En tres meses, la ley El Khomri se ha convertido en el símbolo de toda la política anti obrera llevada a cabo desde hace 4 años por el partido socialista en el poder. En ese sentido el gobierno no se llama a engaño y hace concesiones en el presupuesto de la investigación, en la remuneración de las horas extras de los camioneros o incluso mediante la prima concedida a los docentes. Todo eso con la idea de impedir la coagulación generalizada del descontento y para eso ha decidido tocar la partitura de la división. 

Pero desde esta semana y la huelga reconducible que se extiende en la SNCF (RENFE), que alcanza a día de hoy también a la RATP (metro y buses) y que se mantiene en las rafinerías, la movilización contra la ley Trabajo sigue siendo el telón de fondo de todo. Hasta el punto que a partir de ahora, no se le « perdona » ni una a los  huelguistas : los ferroviarios tienen que parar su huelga en solidaridad con las víctimas de las inundaciones, los asalariados y los jovenes movilizados deben dejar de lado todos sus bloqueos para no perjudicar la eurocopa. Pero les importamos muy poco a todos esos tertulianos a sueldo de la burguesía. Con 47 000 millones de euros en dividendos repartidos a los accionarios este año, ¿quiénes son los privilegiados, los parásitos, los derrochadores ? Están en el Eliseo, en Matignon, en los ministerios y en los consejos de administración de las empresas del CAC 40 (IBEX 35 de allí). 

Lo que hay que conseguir es no dejar solos a los que ya están en huelga, y seguir con la movilización para extenderla. Hay que ayudar a superar las dudas, convencer, hacer de cada uno y de cada una unos militantes del movimiento. Hay que preparar la jornada de huelga del 14 de junio y la manifestación estatal en París pero hasta entonces, sobretodo hay que desarrollar, reforzar las huelgas en las empresas y en el sector público. Éste será el próximo blanco si la ley El Khomri es adoptada. Nunca estuvimos tan cerca de la victoria. 

Se trata ahora de apoyarse en la jornada de huelga interprofesional del 14 de junio como si fuese un trampolín hacía un endurecimiento de la huelga. Eso implica que por supuesto nos movilicemos de manera masiva el 14 de junio pero también que consigamos convencer de que hay que forzar el pulso reconduciendo la huelga a partir del 15. 

El rechazo a la ley trabajo debe permitir hacer converger todas las luchas.
Defendamos también todas las reivindicaciones que puedan contribuir a generalizar el movimiento en el conjunto de los asalariados : prohibición de los despidos, reparto del trabajo entre todos y todas, aumento homogéneo de todos los salarios de 500 euros. Para aquellos y aquellas que están hartos de esta sociedad, basada en los beneficios y en la explotación, y también hartos de los que la defienden, es hora de empezar a hablar de otra forma de gobernar y de hacer funcionar la sociedad. Una forma que permita, por fin, que se respeten las libertades democráticas y que ponga en pie un gobierno cuyo objetivo sea satisfacer las necesidades de la mayoría, un gobierno de los trabajadores al servicio de los trabakadores. Valls, Hollande, Gattaz pueden irse, podemos hacer funcionar la sociedad sin ellos. Ellos tienen los millones pero nosostros somos millones.

lunes, 30 de mayo de 2016

ENTREVISTA A ARMELLE PERTUS, PORTAVOZ DEL NPA PARA LAS PRESIDENCIALES DE 2017

Entrevista Con Armelle Pertus, profesora en Gennevilliers y portavoz del NPA. La conferencia nacional (CN) del NPA reunida a finales de marzo decidió presentar la candidatura de Philippe Poutou a las elecciones presidenciales de 2017, y para llevar a cabo una campaña colectiva ella fue designada como portavoz junto a Olivier Besancenot y Chistine Poupin.


¿En qué la campaña que viene será diferente de la de 2012?

Lo será por una razón muy simple: en 2012 Hollande pasaba por ser el que iba a pasar página de la política reaccionaria de Sarkozy. Desde entonces las ilusiones han desaparecido, pues el gobierno no ha tenido más que un único objetivo: proteger a la patronal en detrimento de l@s trabajador@s. En 2012 el eslogan del Front de Gauche de “Revolución por las urnas” parecía más creíble que nuestro programa de lucha, pero de nuevo no se resiste más tiempo a los hechos: Tsipras y Syriza – la “izquierda de la izquierda” en el poder en Grecia – son los arquitectos de un plan de austeridad peor que el que habían conocido l@s trabajador@s y al juventud de este país. Han arruinado las falsas esperanzas que habían creado, según las cuales sería posible satisfacer las reivindicaciones obreras y populares sin enfrentarse a los capitalistas.

No podemos saber hoy cuál será el resultado del movimiento actual contra la Ley del trabajo: la situación sigue siendo ampliamente abierta. Sea cual sea, abordamos la futura campaña presidencial en un contexto de movilización de nuestro campo social. El “todos juntos” y la huelga reconducible no son ya un dulce sueño, sino un objetivo compartido entre quienes se han puesto en huelga, se han manifestado y han ocupado las plazas y teatros desde el 9 de marzo.


¿Por qué l@s revolucionari@s no pueden más que llevar a cabo una campaña electoral en total independencia de las fuerzas llamadas “reformistas”?

En estos últimos cuatro años, en los sectores tanto público como privado, han sido much@s l@s trabajador@s que han luchado. Estas manifestaciones o explosiones de rabia a veces han provocado una amplia solidaridad, como cuando el episodio de la camisa arrancada en Air France, pero todas se quedaron aisladas. La izquierda reformista y sus sucursales en las direcciones sindicales no han tomado ninguna iniciativa para reagruparlas, ni siquiera al nivel de un sector. Un ejemplo: el gobierno atacó frontalmente a mi sector con la reforma de los horarios escolares, luego cuestionando la educación obligatoria y finalmente la reforma de los colegios. A nivel nacional el sindicato no trató de crear una correlación de fuerzas que permitiera la retirada de estas reformas.

Ya se trate de Mélenchon y de su “Francia insumisa”, del llamamiento de las “cien” personalidades para una alternativa de izquierda o incluso del PCF (Partido comunista), todos buscan sacar provecho del movimiento actual para da vida a la “verdadera izquierda” en 2017. Para nosotr@s no es concebible escribir un programa electoral común, llevar a cabo una campaña política con organizaciones cuyos dirigentes están más preocupados por sillones institucionales que por la preparación de la huelga general. En el parlamento, casi la totalidad de ell@s ni siquiera ha sido capaz de oponerse a la intensificación de las intervenciones militares y al estado de emergencia.


En un contexto marcado por la movilización, ¿no es aplazarla preparar una candidatura a las elecciones presidenciales?

El sentido del voto no cambiará la vida, al menos la de nuestro campo social, Si fuera el caso, las elecciones estarían prohibidas. Pero en las elecciones presidenciales, en un periodo de tiempo muy concentrado y a una escala de atracción de millones de personas, podemos intentar popularizar un programa de emergencia para el mundo del trabajo y la juventud. Un programa de reivindicaciones que plantee necesariamente la cuestión de cómo imponer las medidas: las luchas y el enfrentamiento del poder de los capitalistas.

La lucha contra la Ley del trabajo ha revelado otros muchos más enfados que los partidos burgueses sueñan con enterrar antes de 2017. Hace falta una candidatura para hacer escuchar estas humillaciones y esta sed de dignidad. Diremos en las elecciones lo que diremos hoy: contra la Ley del trabajo y contra su mundo, tenemos que luchar tod@s junt@s.


4-Tanto en las movilizaciones como durante las campañas electorales, defendemos la idea de un mayo-junio del 36 o de un mayo del 68 “que vaya hasta el final”, ¿qué quiere decir esto?

Esto significa que la transformación radical de la sociedad no puede venir más que de una movilización de una amplitud excepcional, a través de la cual nuestra clase se organizará para imponer su control sobre la economía y la sociedad. Es una forma de evocar la revolución: lo que Trotsky decía que “había empezado” en junio de 1936, lo que temía De Gaulle cuando preparaba sus tanques en Alemania a finales de mayo de 1968.

La revolución social es el único horizonte para revertir esta sociedad capitalista basada en la explotación de la mayoría de nosotr@s por una minoría de parásitos que obtienen sus beneficios de nuestro trabajo. Los únicos capaces de decidir qué, cómo y para qué necesidades quieren producir son las y los propi@s trabajador@s. Y son precisamente las huelgas, las asambleas generales, las manifestaciones las que nos unen a cada un@ de nosotr@s, parando el trabajo y rompiendo la rutina impuesta para tomar confianza en nuestra fuerza colectiva.

Nuestro papel es el de participar en la construcción de un partido revolucionario ampliamente implantado, cuyos militantes sean suficientemente reconocidos para poder ayudar a que la movilización “vaya hasta el final” sin dejarla en las manos de los que no tienen otra idea que organizar una nuevas elecciones.

viernes, 27 de mayo de 2016

MARCHAS POR LA DIGNIDAD DE NUESTRA CLASE. REACTIVEMOS LA MOVILIZACIÓN

Comunicado de Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR

Este próximo sábado 28 de mayo las Marchas de la dignidad convocan manifestación en muchas ciudades del estado y llaman a volver a salir a la calle. Muy lejos quedan los ecos de la primera y multitudinaria cita del 22 de marzo de 2014, que llevó a 2 millones de personas al centro de Madrid para exigir una salida obrera a la crisis del capitalismo. Fue quizás el cierre de un importante ciclo de movilizaciones y luchas contra los ataques del gobierno de Rajoy.

En esta ocasión las Marchas de la dignidad tienen lugar en un escenario preelectoral y la cita, aislada en un calendario desierto a la espera de que las urnas arrojen un gobierno en un segundo intento, es un día que debe servir para abrir un nuevo ciclo de movilización. Sabedores de que Bruselas espera como agua de mayo que sea cual sea el ejecutivo se ponga manos a la obra con el nuevo plan de ajuste, creemos que es hora de decirle a la troika que la clase trabajadora estamos aún aquí y no vamos a dejarles el camino libre. El nuevo traje del parlamento del 26J sólo les hace ganar tiempo.

Por eso más que en otras convocatorias anteriores conviene poner sobre la mesa el programa de las Marchas de la dignidad, el de 2014 que es también el actual: pan, trabajo, techo y dignidad, contra los gobiernos de la troika, no al pago de la deuda y derogación de las reformas laborales, salida de la OTAN, entre otras. Las reivindicaciones, a las que se unen la derogación represiva y el rechazo al acuerdo UE-Turquía sobre los refugiados, siguen siendo muy válidas y capaces de agrupar al bloque de clase que ha combatido las políticas capitalistas del PSOE y PP estos años en la calle.

Por eso no cabe ninguna instrumentalización de las marchas por parte de ningún bloque político. Rechazamos totalmente el uso que desde las jornadas del Plan B en Madrid en febrero se ha hecho de esta fecha por parte de las organizaciones políticas que lo respaldan. Durante estos meses la red estatal de comités del Plan B ha querido utilizar esta fecha para construirse en el estado español. Esto ha provocado el malestar de colectivos y sindicatos. La convocatoria de las Marchas estaba fijada desde enero y no respondía, como nunca lo ha hecho, a intereses de partido alguno.

Más allá de cuestiones organizativas, el contenido y las reivindicaciones del Plan B, que busca incansablemente la “democratización” de la Unión Europea y sus instituciones con el acceso al poder de gobiernos antiausteridad en el continente, tiene poco en común con el programa rupturista que siempre, aunque con matices, ha firmado la coordinadora de las marchas: no al pago de la deuda, no a los recortes vengan de donde vengan, etc. No podemos aceptar un uso electoralista y propagandístico de un programa reformista que no compartimos y cuyos límites ya estamos viendo en los “ayuntamientos del cambio”.

Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR consideramos que las Marchas de la dignidad son útiles en cuanto a que pueden ser una palanca para reactivar la movilización. A pesar de su reconstrucción más desde arriba que en comités provinciales, vuelven a ser una cita para reivindicar un programa mínimo para la clase trabajadora, no sólo a nivel estatal sino europeo, que señale a la troika y al capital como los enemigos a los que derrotar con el pulso de la movilización sostenida.

La experiencia griega nos ha demostrado que las instituciones no son suficientes para cambiar nuestras vidas y que tras las elecciones el nuevo gobierno, sea con la mano tendida  al PSOE o de “gran coalición”, tendrá que lidiar con las y los trabajador@s en la calle para aplicar nuevos sacrificios. Hay que salir a la calle por una salida favorable a las clases populares y trabajadoras, internacionalista, antimilitarista y antifascista. Francia nos está dando durante muchas semanas lecciones de cómo enfrentarse a un gobierno de la troika como el de Hollande-Valls y a su patronal aliada, con asambleas en los centros de trabajo y paros reconducibles de muchos sectores. La huelga general, más que nunca, está de actualidad.


Este 28 de mayo debe ser un día para poner en marcha el único plan B al capitalismo que concebimos: que la lucha es el único camino para cambiar nuestras condiciones de vida. Lo seguimos viendo en Grecia contra un gobierno entregado y fiel a las recetas neoliberales más ortodoxas – contra el pronóstico de much@s de la izquierda europea – y en nuestra vecina Francia. Hacia ello debemos dirigirnos quienes creemos que al capitalismo se le derrota sin atajos.