lunes, 7 de marzo de 2016
COMO CADA 8 DE MARZO, FEMINISMOS CONTRA EL PATRIARCADO Y EL CAPITAL
Comunicado de
Izquierda Anticapitalista Revolucionaria - IZAR por el 8M, día internacional de
la mujer trabajadora.
Un año más, celebramos el 8 de
marzo el Día Internacional de la Mujer, y también un año más sentimos la
responsabilidad de recordar que desgraciadamente para nosotras las mujeres hay
más motivos de duelo que de celebración en este día.
El lema elegido este año por ONU
Mujeres es: “Por un planeta 50 – 50 en 2030: demos el paso para la igualdad de
género”. Sin embargo, son muchos los pasos que habría que dar para alcanzar esa
igualdad de la que hablan.
Con una situación internacional
en la que las mujeres seguimos llevándonos la peor parte tanto a nivel social
como económico y político, pensamos que la única forma en la que podría darse
una situación de equidad entre hombres y mujeres sería sustituyendo el sistema
mismo en que vivimos.
Desde prácticamente nuestro
nacimiento, y a lo largo de todo el mundo, se nos somete a diario a diversas
formas de terror y violencia que nos condicionan para volvernos dóciles,
sumisas e insignificantes. Mutilaciones, violaciones, malos tratos físicos y
psicológicos están a la orden del día casi tanto como hace 50 o incluso 100
años.
Los gobiernos crean leyes que
tratan de paliar los síntomas que nos afectan, pero unas veces por falta de
valentía al aplicarlas y otras por falta de voluntad, resultan escasas e
insuficientes. La enfermedad de la desigualdad sigue instalada en nuestras
vidas debido al sistema patriarcal imperante, que por otra parte (no nos
engañemos) no dejará de perjudicar a las mujeres a base de reformas
legales.
No debemos olvidar que las crisis económicas afectan de una
manera especialmente cruenta a los miembros más desfavorecidos de la sociedad,
entre las que sin duda nos encontramos las mujeres. Vivimos en un sistema
capitalista en el que la igualdad real entre hombres y mujeres no es posible,
ya que está creado y configurado para
apoyarse en el patriarcado y alimentarse de él.
A diario oímos noticias de la
situación de indefensión de las mujeres y niñas que huyen de las zonas de
conflicto buscando asilo político en otros países; suelen ser objeto de
desapariciones, robos, violaciones y todo tipo de violencias. Sin embargo, no por
vivir en esta parte del mundo nos libramos del terrorismo machista. La semana
pasada nos horrorizaba comprobar cómo en
tan solo 48 horas cuatro mujeres fueron brutalmente asesinadas por hombres (3
de ellas en la provincia de Málaga, donde el alcalde es ya tristemente conocido
por sus desafortunados comentarios quitándole hierro al tema de la violencia
machista) y los medios apenas se hicieron eco de sus muertes ni de las
terribles circunstancias en las que se produjeron. Desgraciadamente, los
crímenes contra mujeres no son tan
mediáticos como cualquier partido de fútbol, por ejemplo.
Pero soportamos muchos otros
tipos de violencias aparentemente menos visibles y sin embargo mucho más
frecuentes y generalizadas en nuestras vidas. Somos nosotras las mujeres las
que sufrimos un mayor índice de desempleo, peores condiciones en el caso de
tener trabajo, y menores probabilidades de promocionar en él. Por no hablar de
las mujeres inmigrantes, que son de los grupos más vulnerables para sufrir la
explotación laboral, junto con una doble discriminación, pues han de afrontar
la dura opresión que supone la xenofobia, así como por la mera condición de ser
mujer.
Somos nosotras las que asumimos
normalmente el papel de cuidadoras en el caso de tener hijos/as o familiares
dependientes. Somos las mujeres las que tenemos que aguantar que se nos diga
qué podemos hacer y qué no con nuestros cuerpos en el caso de embarazo, y sin
embargo somos las que hemos de readaptar nuestras vidas en mayor medida en caso
de maternidad.
Está sobradamente demostrado que
aplicando reformas legales no conseguiremos superar la desigualdad si no se
acompañan de verdaderas medidas educativas en los centros públicos de
enseñanza, programas de igualdad efectivos en los centros de trabajo, y auténticos
planes de integración de la mujer en la vida pública para asegurar nuestra
presencia y capacidad de influencia en las instituciones. Todo esto, sin
embargo, supone solo un paso hacia el fin de la opresión de la mujer ya que,
mientras los mercados rijan nuestras vidas y dicten las leyes, las
desigualdades existirán necesariamente.
Desde Izquierda Anticapitalista
Revolucionaria IZAR queremos hacer un llamamiento a la movilización para que
este 8 de marzo no se quede solo en un día de lavado de cara de ayuntamientos y
gobiernos centrales. Interpelamos al conjunto de la clase trabajadora para que
salga a la calle exigiendo igualdad entre las personas, sean de la raza,
condición sexual o cultural que sean, y por ende, a mantener esa movilización
de una manera continua y organizada hasta que llegue el día en que no sea necesario luchar por tener los
mismos derechos unas que otros.
jueves, 25 de febrero de 2016
HOJA QUINCENAL Nº6 DE IZAR
Los gobiernos
municipales y autonómicos se empiezan a encontrar con sus límites
Durante estas
últimas semanas estamos viendo como, tras las elecciones generales, muchos de
los planteamientos que se venían haciendo desde las llamadas “fuerzas del
cambio” (Podemos y los gobiernos municipales de su órbita) están dando pasos
atrás. Cuando ha tocado decidir entre posicionarse con las luchas sociales o
con la patronal o la represión ha optado por la segunda.
En el caso de
Carmena, la cuestión de los titiriteros hubiera sido un buen momento para que
el Ayuntamiento de Madrid se posicionara en contra de la Ley Mordaza y la
represión que el activismo social y político viene sufriendo los últimos años.
La opción tomada por el Ayuntamiento de Madrid ha sido la de alinearse con las
fuerzas represoras, denunciando a los titiriteros y dándole la espalda a lxs
activistas, en lugar de defender la denuncia social que venían haciendo con su
teatro. La dirección de Podemos, a través de la figura de Carolina Bescansa,
mantuvo el mismo discurso que el Ayuntamiento de Madrid, tachando de
“desafortunada y lamentable” a la obra de los dos titiriteros.
Por su parte,
en Barcelona lxs trabajadorxs de TMB (Metro y Bus de Barcelona), en plena
negociación de su convenio, han convocado una huelga los días 22 y 24 de
febrero coincidiendo con el Congreso Mundial de Telefonía Móvil. La alcaldesa
de Barcelona, Ada Colau, en lugar de utilizar la alcaldía para impulsar y
potenciar la lucha de lxs trabajadorxs llegó a plantear en BTV noticias “que
convocar una huelga es incompatible con la negociación”, llegando incluso a revelar
los sueldos de los trabajadores, intenando quitar legitimidad a su lucha un día
antes de la huelga y a la desesperada.
En Aragón, hace
escasos días el presupuesto autonómico ha sido aprobado con los votos a favor
del PSOE, Podemos, CHA e IU. Un presupuesto difícilmente asumible por un
gobierno progresista, con ciertos avances respecto al presupuesto anterior
aprobado por el PP y PAR, pero en el que se sigue manteniendo el pago de la
deuda como uno de los ejes fundamentales, con ligeros incrementos en los
presupuestos destinados a educación y sanidad pero muy por debajo de los
índices anteriores a 2012, etc. Estos presupuestos dividieron al Consejo
Ciudadano de Podemos en Aragón. En él se votó a favor con un 61%, 15,4% de
abstenciones y un 23% en contra de la aprobación de los presupuestos.
En el
Ayuntamiento de Zaragoza, gobernado por Zaragoza en Común, los presupuestos han
sido aprobados por ZEC, CHA y PSOE. Al igual que en los presupuestos
autonómicos el pago de la deuda sigue siendo un eje fundamental del actual
consistorio de Zaragoza. Paralelo al debate sobre los presupuestos en Zaragoza
la huelga parcial indefinida de lxs trabajadorxs de Auzsa (empresa municipal de
autobuses) cumple más de 65 días, en la lucha por la mejora de su convenio
laboral. El Ayuntamiento de Zaragoza ha exigido hace pocos días al comité de
huelga de Auzsa que “flexibilicen sus posiciones” para que sea posible llegar a
un acuerdo con la empresa. Pidiendo “flexibilidad” a trabajadorxs que han visto
durante los últimos años recortados sus sueldos (un 3,9% desde 2013), que no
tienen sistematizados los descansos y otras reivindicaciones, que no requieren
de “flexibilidad” de lxs trabajadorxs sino de que la concesionaria desista o
bien que el Ayuntamiento remunicipalice la empresa de transportes.
Los ejemplos
anteriores son una viva muestra de los límites que empiezan a encontrarse las
fuerzas políticas que han buscado solucionar todos los problemas de la clase
trabajadora y la juventud a través de la gestión institucional, sin plantear la
necesidad de la movilización y la lucha sostenida para mejorar nuestras
condiciones de vida y romper con la lógica económica de este sistema.
El plan B no
viene a romper con esos límites sino a generar ilusión sobre las mismas
políticas.
El fin de semana
del 20 y 21 de febrero ha tenido lugar en Madrid una conferencia impulsada
entre otras personalidades por el ex-ministro de finanzas griego Yanis
Varoufakis bajo el nombre “Un Plan B para Europa”. El objetivo que establecen
es construir “un espacio de convergencia europeo contra la austeridad y por una
verdadera democracia”. El manifiesto sigue una línea de continuidad con el
discurso que ha mantenido Podemos y la dirección de Syriza (hasta julio de 2015
al menos) respecto a la Unión Europea, en el cual no sitúan a la Unión Europea
como un organismo construido por y para los capitalistas europeos sino como una
organización que tiene que ser democratizada y “puesta al servicio de la
ciudadanía”. El problema, por tanto, no es la orientación de gestión que ha
tenido Syriza desde el principio sino el “golpe de estado” dado por los poderes
europeos en Grecia. La realidad es que Syriza en ningún momento ha generado una
relación de fuerzas alternativa, de clase e independiente de las instituciones
europeas. Hemos visto, por el contrario, una Syriza en continuo retroceso en
términos programáticos, que buscaba a toda costa llegar al gobierno de Grecia,
renunciando a su programa y llegando, como hemos visto durante los últimos
meses, a reprimir y detener a activistas y trabajadorxs que se oponían a sus
políticas. El problema, por tanto, no es el golpe de estado de las
instituciones europeas (que defienden los intereses del capital europeo) sino
una Syriza que ha ido dando pasos atrás y que en ningún momento se ha planteado
romper radicalmente con la lógica económica capitalista sino gestionarla.
La clase
trabajadora y la juventud tienen la tarea de construir una alternativa
Un verdadero
plan B para la clase trabajadora y la juventud europea no puede ser construir
una Unión Europea democrática o retornar a la Syriza de julio de 2015 que no
tenía en su proyecto político acabar con la deuda, nacionalizar la banca o
prohibir los despidos. Un plan B para Europa se tiene que construir desde la
movilización de la clase trabajadora y la juventud, con un programa extraído de
esas luchas que ponga por delante el impago de la deuda para asegurar los
servicios públicos, la nacionalización de la banca bajo control de lxs
trabajadorxs para garantizar que los recursos no sean para beneficio de unos
pocos sino para beneficio del conjunto de la sociedad, la prohibición de los
despidos, el derecho a decidir de los pueblos y otras muchas reivindicaciones
que parten de las movilizaciones que se han dado en Europa desde el comienzo de
la crisis.
En el
Estado español, en pleno debate sobre la investidura, la alternativa tiene que
pasar por construir una alternativa anticapitalista y de ruptura que no tenga
como eje central la gestión de una parcela de poder o de algunos ministerios
sino que tenga como tarea impulsar la movilización y las luchas. Ya que sea
cual sea el gobierno que tengamos en pocos meses será la lucha y la tensión que
se pueda ejercer desde las calles, los centros de trabajo y los centros de
estudio lo que determinará que todo siga como está o que verdaderamente se
rompa con las políticas de austeridad y la lógica capitalista.
lunes, 15 de febrero de 2016
REVISTA IZAR - VAROUFAKIS: EL PLAN B DEL REFORMISMO PARA DEMOCRATIZAR LA UE
La izquierda alternativa europea sale de esta primera
embestida de crisis capitalista con la gallina de los huevos de oro griega por
los suelos. Tras el estrepitoso fracaso de la experiencia de Syriza y la
gestión de salvamuebles en las instituciones hoy del Bloco de Esquerda en
Portugal y Podemos en el estado español, la alternativa amplia contra
austeridad ha necesitado de un nuevo impulso de renovación urgente de la
confianza en los parlamentos para incidir en la agenda de la troika.
Tras el descenso a los infiernos del exministro de finanzas
griego por su inflexibilidad e
irreverencia en el trato a las instituciones europeas durante la
negociación, pero sobre todo al alejarse de Tsipras a medida que se disponía a
aceptar el tercer memorándum griego tras el referéndum de julio, Giannis
Varoufakis se ha puesto a la cabeza de un proyecto paneuropeo “para reconstruir
la esperanza democrática en Europa”.
La nueva organización, que será una red de organizaciones
filiales en diferentes países del sur de Europa golpeados por las dentelladas
de la austeridad, lleva el nombre de
DIEM 25, Movimiento Democracia en Europa 25, y en palabras del propio profesor
y economista, se trata de buscar una tercera vía entre “quienes quieren volver
al capullo del estado-nación y los que aceptan las políticas autoritarias de
unos instituciones profundamente antidemocráticas” para evitar el naufragio del
proyecto europeo.
La apuesta del popular economista busca llevar a cabo lo que
según él no quiso hacer el gobierno griego, del que habla como si no hubiera
formado parte. Si el primer gobierno de Syriza tenía un plan A con el que
renegociar la austeridad en Grecia y de ahí abrir así una vía para el sur de
Europa, la propuesta de Varoufakis es la de una asamblea constituyente que
lleve a cabo una refundación real de la UE desde adentro superando la
tecnocracia, que habría sido el obstáculo para medidas audaces.
La fórmula de Varoufakis no ha sorprendido en Grecia, en donde
el proyecto apenas es conocido y Unidad Popular (LaE), la fuerza escindida de
Syriza tras el rescate, no tiene vínculos directos con él, pues siempre se supo
que su protagonismo no se había apagado. A la que considera capitulación del
primer ministro heleno, al que no deja de atacar con dureza, se suma el hecho
de que la estructura jerárquica de Syriza acalló toda voz disidente.
Conviene recordar aquí que Giannis Varoufakis se incorporó a
la formación política de Tsipras a mediados de 2014 para redactar – pero sobre
todo modular – las propuestas económicas de Syriza, el llamado “programa de
Salónica”, en donde planteó los siguientes puntos: ninguna decisión del futuro
gobierno podría cuestionar los tratados europeos vigentes, la reestructuración
o moratoria de la deuda defendida en 2012 no cabría en la actual UE y la
negociación con la troika se haría sin líneas rojas.
Fue mucho más explícito en campaña electoral de enero de
2015, con el programa cerrado, al afirmar que “un gobierno de Syriza seguiría
pagando la deuda aunque de forma escalonada, con la flexibilidad del mercado
laboral y sin revocar en una primera legislatura las reformas de PASOK-ND”.
Curiosamente se da la paradoja que Giannis Varoufakis, como afirma en su libro
“El Minotauro global”, nunca se ha considerado marxista como sí casi todos los
actuales ministros de Tsipras.
La que lo acompaña es Zoe Konstantopoulou, expresidenta del
parlamento, que estuvo presente en las jornadas de presentación del Plan B,
embajadora junto a formaciones políticas de izquierda del continente y la firma
de intelectuales y eurodiputados del Grupo de la Izquierda Unitaria. El
manifiesto presentado hace un par de semanas parte de un golpe de estado
financiero ejecutado al gobierno griego y se centra en lo antidemocrático de
una UE obediente al mundo financiero.
El mensaje es de amplio espectro y superficial: es urgente la
búsqueda de una vía alternativa al neoliberalismo que devuelva la esperanza a
las fuerzas que se oponen a la austeridad y recupere la justicia social y los
servicios públicos desmantelados por la deudocracia. Hay una crítica a la
voracidad del sistema financiero y su desregulación, a la tecnocracia y
tratados europeos, y a la privatización de bienes y derechos comunes. El manifiesto
confía en la transparencia y en desmontar los acuerdos desde dentro.
Hay una pasmosa interpelación a lo urgente que es imponer
democracia en la UE, como si la agresividad de la crisis económica, las
políticas capitalistas ejercidas y la instituciones que las ejecutan se hubieran
desbocado con el chantaje de la troika en julio de 2015 y no respondieran a la
defensa de unos intereses de clase e imperialistas bien definidos desde su
génesis. Se confía en la posibilidad de una “arquitectura correcta” limpiando
la incompetente tecnocracia que anida en las instituciones.
El origen del problema, el vértice del torbellino económico
en el que las clases trabajadoras europeas se encuentran naufragando, está increíblemente
diagnosticado por los promotores del Movimiento Democracia en Europa 25 y las
organizaciones políticas que lo sostienen, en una despolitización de las
decisiones europeas, actualmente en manos de burócratas, tomadas al margen de procesos
democráticos, y que podrían corregirse con un proceso constituyente europeo.
Tal cual.
Este marco programático permite aglutinar las firmas de
Beatriz Talegón, exdirigente de la JJSS, eurodiputados verdes, del Bloco
portugués, la Alianza Rojiverde danesa, Die Linke y la dirección de IU, quienes
no han tenido inconveniente de cogobernar con el social-liberalismo, hasta Susan
George, Ada Colau, Juan Torres, sectores de Podemos que incluyen a los economistas
Alberto Montero, Nacho Álvarez y Bibiana Medialdea y Anticapitalistas, cargos
de las CUP e intelectuales como Noam Chomsky.
Un manifiesto tal podría haberse redactado hace 2 años y es
similar al de apoyo a que Syriza no se doblegara de hace unos 6 meses. Sólo
puede explicarse este texto por el clamoroso y estratégico silencio que guarda sobre
ejes nítidamente anticapitalistas, para una alternativa radical al modelo
económico y de construcción europea. No hay siquiera una mención a
reestructurar la deuda, manifiestamente insuficiente para romper con la
austeridad, ni cuestiona en esencia el euro, ejes de la crisis capitalista, ni
plantea nacionalizaciones de banca y
expropiaciones.
Es más que evidente que la ausencia de una interpelación a
las clases trabajadoras europeas y a su movilización sostenida para derribar
las políticas de la troika dirigen el proyecto hacia un nuevo y conocido brochazo
de barniz de la izquierda reformista, que intenta resituarse en Europa a golpe
electoral. No hay una apuesta por la construcción de una huelga general europea
desde abajo, ni una crítica a las políticas imperialistas de la UE en Oriente
Medio y el Magreb.
Si en el diagnóstico no hay una profundización de la
irreformable estructura de la UE y del propio capitalismo, en las tareas el
Plan B de Giannis Varoufakis y Podemos-IU resulta una completa decepción
incluso para aquellos sectores más avanzados con los que hacer política desde
el reformismo, pues sólo se plantean soluciones en una órbita institucional y
desde arriba, como los mismos foros han sido programados: las citas en Berlín y
Madrid para este mes de Febrero agrupan a expertos y destilan elitismo.
Parchear el fracaso del primer “gobierno de izquierdas” en la
UE enmarcándolo como denuncia del chantaje implícito del propio capitalismo
para acabar proponiendo las recetas de antes supone seguir moviéndose en la
gestión humanitaria de la austeridad. Afirmar que la UE será democratizada o se
desintegrará raya en una ingenuidad absoluta y ridícula, muy en la línea del
currículum del exministro antes de hacerse conocido.
CRÓNICA DEL ACTO DE IZAR BURGOS: NO DEBEMOS, NO PAGAMOS, ¿QUÉ HACER ANTE LA DEUDA?
El pasado 13 de febrero desde IZAR Burgos organizamos
una charla-debate para poner sobre la mesa la cuestión de la deuda pública.
Contamos con la presencia de Julio Millán
economista y sindicalista estudiantil en Granada que nos explicó esta
cuestión: de donde viene y qué opciones hay frente a ella.
Tenemos en el centro del debate político la austeridad
y los recortes pero se ha ido invisibilizando la cuestión de la deuda como eje
dentro de este debate; creemos que es de vital importancia recuperarlo ya que
tiene un carácter entendible para toda la población y a la vez choca de frente
con la lógica del sistema de privatizar los beneficios y socializar las
perdidas. La historia nos muestra grandes ejemplos de que el no pago de la
deuda es posible como sucedió en Argentina; pero además creemos que esta
consigna debe ir acompañada de un análisis más global de la economía exigiendo
la nacionalización de la banca y que el crédito tenga un fin social; poniendo
las vidas de las personas en el centro de nuestras preocupaciones y de las
políticas.
Pero esta
lucha no puede ser una medida de gestión del gobierno, sabemos que sin la
movilización en las calles no pondremos en jaque al sistema financiero, debemos
superar la ilusión electoral como herramienta de cambio y caminar hacia la
construcción una herramienta política de ruptura, por eso desde IZAR junto con
otras organizaciones y personas del estado estamos inmersas en la creación de
No Hay Tiempo Que Perder (NHTQP) https://sintiempo28n.wordpress.com/ y
animamos a la participación y al debate dentro de esta iniciativa.
domingo, 14 de febrero de 2016
CINEFORUM IZAR: "THE TROTSKY" DE JACOB TIERNEY (2009). SÁBADO 20 DE FEBRERO A LAS 19:30 EN EL EDIFICIO DE USOS MÚLTIPLES DE LA C/ PRIEGO (RUTE)
IZAR Córdoba te invita a la proyección de
"THE TROTSKY", de Jacob Tierney, el próximo sábado 30 de febrero a
las 19:30 horas en el Salón de Actos del Edificio de Usos Múltiples de la C/
Priego (RUTE).
En un colegio de Montreal,
un joven estudiante llamado Léon Bronstein (Jay Baruchel) quiere emular al
líder soviético de la revolución rusa. Después de ser despedido de la fábrica
de su padre por emprender el chico una huelga de hambre, Léon es castigado por
su padre a educarse en un escuela pública. Pero el joven no se amedrenta y,
convencido de ser la reencarnación de Trotsky, intenta reproducir en la escuela
la revolución socialista. Lo malo es que tropieza; por una parte, con la apatía
de sus compañeros, dominados por el hedonismo y la falta de compromiso; y, por
otra, con el gelido y estricto director del centro (Colm Feore).
sábado, 13 de febrero de 2016
SOLIDARIDAD CON LA LUCHA DE LOS TRABAJADORES DE LA TMB DE BARCELONA Y DE AUZSA DE ZARAGOZA N LUCHA POR SUS DERECHOS LABORALES
Comunicado de
Izquierda Anticapitalista Revolucionara - IZAR
Los trabajadores de la TMB de Barcelona siguen movilizados.
Después de las jornadas de lucha de los días 2 y 3 de febrero, los trabajadores
de bus y metro prevén nuevas movilizaciones. Los del metro han convocado huelga
para los días 22 y 24 de febrero coincidiendo con el Mobile World Congress
(MWC), mientras que los de autobuses realizarán paros repartidos entre el 15 y
el 19 de febrero. Si bien el personal de autobuses parece haber llegado a un
preacuerdo con la empresa, el del metro sigue a día de hoy con las
negociaciones en punto muerto.
Las movilizaciones pretenden desbloquear la negociación del
convenio colectivo que venció el pasado 31 de diciembre a la vez que exigen
acabar con la precariedad (poner fin a la contratación parcial o temporal), un
aumento salarial del 1,5% (en tan sólo un año, los sueldos de la dirección se
han visto elevados en 1’42 millones de euros, mientras que la masa salarial
descendía en torno a los 3 millones durante el mismo periodo) y la
remunicipalización del sector.
Por otro lado, los trabajadores de los autobuses urbanos de
Zaragoza (AUZSA) en lucha por su convenio colectivo, llevan más de 50 días de
huelga. El respaldo a la huelga ha sido masivo y ha tenido un gran impacto en
la ciudad (un descenso de un 15% de viajeros o lo que es lo mismo de casi 1,2
millones de usuarios menos en diciembre). Los trabajadores movilizados están
determinados a seguir en lucha por la defensa de sus salarios y de sus
condiciones laborales.
Desde Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR nos
solidarizamos con ambas luchas. Pensamos que la movilización y la autoorganización
de los trabajadores sigue siendo la mejor forma de defender sus intereses de
clase. Ambos conflictos laborales se están dando en dos localidades en los que
gobiernan candidaturas denominadas del cambio. Sin embargo, a día de hoy las
actuaciones de dichas corporaciones municipales no están siendo de apoyo a los
trabajadores en lucha. Por un lado Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, ha tenido
unas declaraciones que van claramente en contra del personal de la TMB
afirmando que la huelga es incompatible con la mesa de negociación, mientras
que Manuel Simarro, coordinador de la alcaldía y miembro de Barcelona en Comú,
ha planteado en la práctica que los trabajadores mentían, y que querían
aprovecharse del nuevo ayuntamiento para tener una posición ventajosa de cara a
negociar el nuevo convenio.
En cuanto al conflicto laboral de los trabajadores de los
autobuses urbanos de Zaragoza, el ayuntamiento de dicha ciudad con Pedro
Santisteve (alcalde de Zaragoza, Zaragoza en Común) a la cabeza, sigue sin
llevar a cabo la remunicipalización del servicio que había defendido durante la
campaña electoral e insiste en que este conflicto se soluciona precisamente
“desligándolo de toda remunicipalización” a la vez que ensalza la “evidente
neutralidad” de la corporación municipal en dicho conflicto.
Desde
IZAR nos ponemos a disposición de ambas luchas para apoyarlas en función de
nuestra capacidad.
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