martes, 12 de enero de 2016

YA ESTÁ DISPONIBLE EL COMBATE ESTUDIANTIL DE IZAR DEL MES DE ENERO

CINEFORUM IZAR: "EL CAIRO, 678" DE MOHAMED DIAB (2010). SÁBADO 30 DE ENERO A LAS 19:30 EN EL EDIFICIO DE USOS MÚLTIPLES DE LA C/ PRIEGO (RUTE)

IZAR te invita a la proyección de "EL CAIRO, 678", de Mohamed Diab, el próximo sábado 30 de enero a las 19:30 horas en el Salón de Actos del Edificio de Usos Múltiples de la C/ Priego (RUTE).

Basada en hechos reales. Tres mujeres egipcias, que han sufrido acoso sexual sin poder hacer nada al respecto, llegan a la conclusión de que tienen que defenderse por sus propios medios, ya que no pueden contar con la protección de las autoridades. Cuando una de ellas clava un cuchillo en la ingle a uno de sus acosadores, se convierte en una heroína que despierta al mismo tiempo admiración y recelo en todo el país.

UN MAL ACUERDO EN CATALUNYA. DE LA MANO TENDIDA A LA MANO APRETADA

Comunicado de Izquierda Anticapitalista Revolucionaria - IZAR

Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR  queremos valorar el acuerdo de gobernabilidad alcanzado ayer in extremis para Catalunya entre Junts Pel sí y la CUP  debido a las implicaciones políticas y sociales que acarrean en el escenario político del estado, en el futuro de la izquierda anticapitalista catalana y en última instancia en la recomposición y horizonte de las fuerzas de ruptura con el régimen del 78 y el capitalismo.
Consideramos que el acuerdo firmado en los términos conocidos, llevado a término para evitar un escenario electoral en Marzo, es muy negativo para los intereses de la clase trabajadora catalana y del resto del estado,  pues asume garantizar la estabilidad y agenda legislativa de un gobierno dirigido por Convergencia en el que la CUP, con un programa anticapitalista y por la ruptura,  queda hipotecada totalmente a una opción opuesta diametralmente a la suya y renuncia por completo al eje de clase, que hemos defendido que no es incompatible con el nacional, con un plan de choque reconocido por la organización independentista como insuficiente y que no compromete a los poderes económicos y empresariales catalanes.

Y es que no es posible pretender acabar con las privatizaciones, el paro, la precariedad o la corrupción de la mano de un partido que las ha llevado a cabo en la anterior legislatura. O lo que es lo mismo, no es posible pretender a la emancipación nacional y de clase en Catalunya de la mano de la burguesía por muy catalana que sea.

La CUP ha apostado su propia organización, democracia interna  y credibilidad política en el rechazo personalizado a Artur Mas y no a su proyecto político neoliberal que comparte mayoritariamente la coalición Junts pel Sí. En la portada de nuestra revista del mes de octubre de 2015 ya decíamos que “con Mas o con CDC al mando, no habrá Catalunya de l@s trabajador@s”. Ese es el problema. La CUP con su acuerdo crea ilusiones sobre el hecho de que sin Mas, el futuro gobierno presidido por CDC y la derecha catalana dejará de privatizar, recortar o robar a la vez que llevará adelante un verdadero proceso de ruptura con el estado español.  Sin embargo eso es eso: una ilusión. CDC lo sabe y por eso sale ganando.

Con Mas o sin él seguirá aplicando las mismas políticas. CDC seguirá siendo, pero las contrapartidas de haberlo apartado suponen una “victoria moral” para la derecha catalana y el partido CIU , insignia de un régimen clientelar y corrupto en Catalunya (no en vano el nuevo president Carles Puigdemont es fiel heredero en denuncia de corruptelas) y abrazado a las políticas de recortes más agresivas en estos años de crisis. Creemos que se ha pasado de la “mano tendida” a la “mano apretada” y bien sujeta por la burguesía.

El acuerdo torpedea el alma anticapitalista de la CUP pues le obliga a garantizar la gobernabilidad con sus votos nunca en contra de Junts pel Sí, apoyos que se utilizarán para redefinir un nuevo marco de acuerdo político y fiscal dentro de la legalidad del 78. También la firma del acuerdo los humilla por parte de la burguesía catalana al instarles a asumir responsabilidades por torpedear el proceso de ruptura con el estado español. El nuevo gobierno salido de la investidura  fruto de esta firma será el de una mayoría interclasista dirigida a negociar con el estado.

Más allá del cambio de cromos al ser inevitable que Artur Mas diera un paso atrás (o al lado) como condición indispensable para que la CUP continuara debatiendo, seguirá siendo la burguesía catalana la que mantendrá el timón de un proceso soberanista sobre el que tensionar el eje con el estado español. No hay diferencias en los intereses entre las oligarquías políticas y económicas en Catalunya y en el resto del estado y en los acuerdos en cómo gestionar la austeridad y de cargar la crisis sobre las espaldas de la mayoría trabajadora.


Para que la lucha por la emancipación nacional sirva también para la emancipación de clase seguimos creyendo más necesario que nunca construir un programa para romper con el sistema capitalista, y a su vez que este proceso sea dirigido por la clase trabajadora, en total independencia respecto a la burguesía y sus organizaciones, como es el caso de Junts pel Sí. En Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR seguiremos defendiendo esta perspectiva basada en la movilización, en Catalunya y en el resto del estado, para romper con el régimen y sus políticas capitalistas.

viernes, 8 de enero de 2016

IZQUIERDA ANTICAPITALISTA REVOLUCIONARIA SE SUMA A MOVER LAS PIEDRAS

Comunicado de Izquierda Anticapitalista Revolucionaria - IZAR
Los compañeros y compañeras de Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR nos sumamos a la convocatoria de las coordinadoras Sare y Bagoaz del próximo 9 de enero en Bilbao y Baiona bajo el lema "Derechos humanos, resolución y paz. Euskal presoak Euskal Herrira". Estamos convencidos de que este sábado Euskal Herria vivirá de nuevo una explosión de reivindicación, ilusión y esperanza.
Como ya es tradición, el pueblo vasco y la solidaridad internacional llenarán las calles de Bilbao y Baiona al grito de "Traigamos a los presos y presas a Euskal Herria". Una vez más, haremos sentir al aparato represivo del Estado Español que hay  “un pueblo que quiere mover estas piedras":
Porque las y lo hij@s de l@s pres@s vasc@s están obligados a viajar miles de km. Porque las personas mayores, debido a su avanzada edad, no pueden recorrer miles de km para visitar a sus familiares. Porque el aislamiento va en contra de los Derechos Humanos. Porque la dispersión está basada en la venganza. Porque las y los pres@s enfrem@s deberían estar en sus casas. Estos son los motivos tan básicos por los que las asociaciones de la sociedad civil vasca nos invitan a que #MovamosLasPiedras.
 
Cada año por estas fechas esperamos que esta manifestación sea la última y que el estado español dé pasos en la negociación de paz, pasos que tienen que ir ineludiblemente acompañados del cumplimiento de los derechos de los presos y presas vasc@s.
"Mugi daitezen harriak", que "se muevan las piedras", pero para eso tenemos que tirar todas y todos de la misma cuerda. El próximo 9 de Enero, Izquierda Anticapitalista Revolucionaria ZAR y la solidaridad de los pueblos estamos en Euskal Herria.

TURQUÍA: CONGRESO NACIONAL DEL KURDISTÁN : EL ESTADO TURCO ATACA A NUESTRO PUEBLO

Tras el golpe de estado perpetrado contra las elecciones del 7 de junio de 2015, bajo el mandato del presidente Erdogan, el estado turco ha lanzado una guerra en toda regla contra el pueblo kurdo. El estado como es su costumbre, está utilizando métodos sucios, incluso ha llegado a desplegar al ejército de marina en Kurdistán. Durante varias semanas se han implantado toques de queda en muchos pueblos y ciudades de Kurdistán. Dichos toques de queda todavía siguen vigentes en Cizre, Silopi y Sur (Diyarbakir). También numerosos toques de queda han sido activados y desactivados en lugares como Nusaybin, Dargecit, Lice y Varto.
Hasta ahora, el estado turco ha asesinado a un total de 260 civiles en dichos pueblos y ciudades. La mayor parte de esas muertes han sido provocadas por el fuego de artillería de los tanques, cohetes explosivos y disparos de francotiradores. El estado turco está atacando a los funcionarios kurdos elegidos democráticamente, mediante juicios, relevando a los alcaldes electos de sus funciones y encarcelando a periodistas. La represión por parte de las fuerzas militares turcas está dirigida especialmente contra las mujeres y los niños.
Recientemente tres mujeres políticas kurdas han sido asesinadas extrajudicialmente en Silopi, distrito de Şırnak. Sêvê Demir, miembro de la Asamblea Parlamentaria por el Partido de las Regiones Democráticas (DBP), Pakize Nayir, Copresidenta del Consejo Popular en Silopi y Fatma UYAR, activista del Congreso de Mujeres Libres (KJA) fueron masacradas por las fuerzas de seguridad turcas en Silopi, durante el toque de queda que se prolonga por 23 días.
Encarcelamiento de Alcaldes/as. Desde las últimas elecciones, al menos 20 co-alcaldes/as del DBP han sido encarcelados. Algunos han sido relevados de sus funciones por orden del ministerio del Interior. Mientras se producen este tipo de acciones, el partido AKP continúa anunciando nuevas medidas. A partir de ahora, un administrador nombrado por el gobierno central, reemplazará a los alcaldes relevados a la fuerza de sus funciones. Los cargos electos están siendo socavados por burócratas impuestos.
Nuevas leyes contra los Miembros del Parlamento. Las medidas mencionadas anteriormente están siendo implementadas en los municipios, mientras que el presidente turco Erdogan, una vez más demuestra su intolerancia a cualquier nivel de crítica contra su gobierno, como las emitidas por los copresidentes del HDP Selahattin Demirtas y Figen Yuksekdag, haciendo un llamado a los fiscales del estado para que tomen medidas legales contra ellos. Tan pronto como Erdogan dijo “esa gente debe pagar un precio”, los sistemas judicial y legislativo ejecutaron acciones contra los copresidentes del HDP y contra otros parlamentarios del mismo partido. Es incuestionable que este tipo de medidas forman parte de un plan maestro estatal.
La confesión documentada del genocidio. Recientemente fue documentada la masacre perpetrada contra civiles en Kurdistán, aprobada por el estado turco. En un documento perteneciente al Mando de las Fuerzas terrestres turcas, en el contexto de estado de emergencia se especificaba lo siguiente: “Las consecuencias para el personal militar que no use sus armas de fuego por miedo a ser perseguido serán muy peligrosas” y la orden de usar armas está muy clara. En dicho documento se les da garantías a los soldados de no ser castigados por el asesinato de civiles.
Hace cien años sucedió con los armenios.  El régimen turco desea resucitar el genocidio que cometió a principios del siglo XX en contra de la población armenia (donde fueron masacrados un millón y medio de personas civiles) y en Dersim, Agri y Kocgiri (donde fueron masacrados centenares de miles de kurdos). Hace dos días el alcalde de Adana (del partido AKP) Huseyin Sozlu, en una declaración pública dirigiéndose a los kurdos en Turquía advirtió: “Terminaréis como los armenios”.
Erdogan anhela un régimen como el de Hitler. El presidente turco Erdogan declaró en un canal de TV oficial que deseaba un tipo de gobierno similar al que existió en Alemania bajo el mandato de Hitler. Erdogan lo describió de la siguiente forma: “Podemos observar gobiernos similares al de Hitler en Alemania, pero también podemos encontrar este tipo de gobierno en otros lugares del mundo”. Estas declaraciones fueron difundidas de forma masiva en los medios internacionales, sin embargo el hecho de que Erdogan utilice estos mismos métodos en contra de los kurdos no ha suscitado, de momento, reacción alguna.
Política de despoblación en Kurdistán. La gente que está resistiendo en contra de todos estos ataques, está haciendo todo lo que puede para permanecer en sus hogares. Por el contrario, el ejército turco está forzando a la gente de Cizre, Silopi y Sur a abandonarlos. Estos métodos ya fueron utilizados durante el período nazi, están siendo implementados en estas poblaciones a diario. El ejército turco está amenazando a la gente para que abandone sus hogares bajo el riesgo de ser masacrados.
Ciudades convertidas en campos de concentración. En el barrio de Bárbaros en Cizre al menos 7 mil personas han sido obligadas a abandonar sus hogares y a desplazarse a un polideportivo en el barrio de Yenisehir, en donde se les advirtió que tenían que abandonar la ciudad. La gente que no abandonó sus hogares están siendo sitiados por los soldados que disparan artillería pesada en contra numerosos barrios.
-          Pedimos a todas aquellas personas que exijan una cesión inmediata de las masacres perpetradas por el estado turco. 
-          Mientras que el Estado turco está negociando con la UE, también está masacrando, torturando, y encarcelando al pueblo kurdo en su propio país. ¿Por qué los estados miembros de la UE permanecen en silencio cuando se están violando flagrantemente los valores de la UE? 
-          En un acto evidente de venganza, el estado Turco está atacando a los kurdos, quienes están haciendo frente en primera línea contra las fuerzas bárbara del EI. ¿Por qué los miembros de la coalición anti yihadista permanecen en permanente silencio?
-          Hacemos un llamamiento al mundo entero y a la opinión pública internacional para que alcen su voz en contra del estado turco y de las masacres cometidas por Erdogan contra el pueblo Kurdo.
Congreso Nacional de Kurdistán (KNK), Enero de 2016

jueves, 7 de enero de 2016

DECLARACIÓN ANTICAPITALISTA INTERNACIONAL SOBRE ORIENTE MEDIO

Luchamos contra las dictaduras, las agresiones imperialistas y el Daesh. Rechazamos las “políticas de seguridad”, el racismo y la austeridad. ¡Es el momento de movilizarse!
Durante los últimos meses, los pueblos de Oriente Medio vienen sufriendo una intensificación del conflicto en Siria e Irak, liderado por las potencias imperialistas globales (principalmente EEUU, Rusia y países europeos) y regionales (Arabia Saudita, Qatar, Turquía e Irán). Estos conflictos son consecuencia de dos formas diferentes de contrarrevolución: las dictaduras locales y regímenes contrarrevolucionarios por un lado, y las fuerzas islámicas reaccionarias como Daesh por el otro. La voluntad de las grandes potencias internacionales y regionales para imponer su hegemonía política y económica sobre la región es también una causa central de la tragedia actual.
En Siria, la primera forma que toma la contrarrevolución es el apoyo al régimen de Assad. Las letales incursiones de Rusia y la intervención de Irán, Hezbolá y las milicias sectarias iraquíes son el mayor ejemplo de este proyecto profundamente reaccionario y antidemocrático. Igualmente, el régimen de Assad se beneficia de la desconfianza continua de las potencias occidentales hacia las fuerzas democráticas y revolucionarias en Siria, incluidas las fuerzas kurdas.
Quienes luchan por un futuro democrático y socialmente justo son el primer objetivo del régimen sirio, de los imperialistas y de sus aliados en la región. Las fuerzas democráticas sirias también son el blanco de fuerzas islámicas reaccionarias, apoyadas en un momento u otro, directa o indirectamente, por las monarquías del Golfo y Turquía. Como siempre, las mujeres son las primeras víctimas de la guerra. La violación, secuestro e incluso la venta de mujeres son consecuencias horribles del conflicto.
¿Qué es el Daesh? Es el resultado tanto de la agresión imperialista internacional y regional, como de la naturaleza dictatorial y sectaria de los regímenes de la región, especialmente de Irak y Siria. El aumento de las tensiones sectarias en la región es consecuencia de la combinación letal de la represión interna con la agresión externa. En este contexto es en el que debemos analizar los recientes ataques en Ankara, Beirut, París, Kuwait, Arabia Saudita, Túnez, o el atentado contra el avión ruso en Egipto. Estos ataques sólo fortalecen el mal que los engendró: el terrorismo de Estado.
La retórica de la “guerra contra el terrorismo” se refleja en el fortalecimiento de las políticas autoritarias de seguridad, de la guerra y del racismo. El racismo, en particular la islamofobia, ha aumentado de manera exponencial y se ha convertido en una política de Estado en toda Europa. Las potencias imperialistas han utilizado la retórica de la lucha contra el terrorismo para justificar su apoyo a las dictaduras y sus restricciones a las libertades, mientras que los dictadores regionales usan el mismo lenguaje para defender su propia represión.
Es esta misma visión del mundo global que actualmente une a Francia, Rusia, EE.UU., Turquía y al régimen sirio (aunque cada uno tiene sus propios intereses) para coordinar, directa o indirectamente, sus ataques y maniobras militares en Siria.
En nombre de la guerra “contra el terrorismo”, hoy el Estado francés reclama el poder para aterrorizar. En nombre de los llamados “valores franceses”, están siendo atacadas las libertades. En una autoritaria huida hacia adelante, François Hollande bombardea Siria e Irak, mientras los discursos sobre la guerra y los “valores” nobles son incapaces de dar respuesta a las aspiraciones políticas y sociales de la clase obrera francesa. Mientras tanto, las personas migrantes indocumentadas, refugiadas, musulmanes, mujeres con velo, gitanas, extranjeras y otras tienden a ser designadas “enemigos internos”.
En la región del Gran Oriente Medio, la represión estatal de la oposición política y los movimientos sociales va en aumento; en Egipto y en muchos lugares se promulgaron cientos de penas de muerte en los últimos meses.
Frente a la desmovilización temporal y desorientación de grandes sectores populares oprimidos, debemos alzarnos a la altura del desafío con iniciativas constructivas. En la práctica, esto significa:
- Oponernos a las políticas draconianas; defender los derechos democráticos de todas las personas.
- Oponernos a toda agresión imperialista, a la vez que una implacable oposición a las dictaduras y regímenes contrarrevolucionarios.
- Oponernos a la campaña militar occidental en Siria, incluyendo los bombardeos y otra participación directa de las fuerzas militares occidentales, así como la participación armada en el conflicto de fuerzas apoyadas por Occidente.
- Luchar contra toda forma de contrarrevolución en Oriente Medio y el Magreb, u otros lugares.
- Luchar contra las políticas represivas de seguridad, el racismo y la austeridad, ya sea en Europa, Asia o África.
- Luchar contra la “Europa fortaleza”; exigir la apertura de fronteras y condiciones de vida digna para todas las refugiadas y migrantes.
- Fortalecer la solidaridad con los pueblos en lucha por su liberación y emancipación en Oriente Medio, el Magreb y en todo el mundo.
Solidaridad con las fuerzas democráticas y antiimperialistas progresistas en la región árabe, y en todo el Gran Oriente Medio. Solidaridad con los pueblos de los países del Medio Oriente y del Magreb en sus luchas legítimas por la emancipación y en contra de la agresión extranjera: la emancipación de los pueblos de la región sólo podrá ser obra del propio pueblo.
Revolutionary Left Current – Siria
Socialist Forum – Líbano
Al-Mounadil-a – Marruecos
Revolutionary Socialists – Egipto
Workers’ Left League (LGO) – Túnez
New Anticapitalist Party (NPA) – Francia
Socialist Workers Party (SWP) – Inglaterra
Revolutionary Socialism in the 21st Century (RS21) – Inglaterra
The Editors, Salvage – Inglaterra
The Revolutionary Communist League – Socialistische Arbeiderspartij (LCR-SAP) – Bélgica
SolidaritéS – Suiza
International Socialists Scotland (ISS) – Escocia
International Socialist Organization (ISO)- EEUU
Socialist Alternative- Australia
Internationale Socialisten- Holanda
En lucha/ En lluita – Estado español
Sosyalist Demokrasi İçin YeniYol – Turquía
Emancipation Démocratique – Marruecos
Socialist Resistance – Reino Unido
Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR – Estado español

Anticapitalistas – Estado español

domingo, 3 de enero de 2016

CATALUNYA: POR QUÉ LA CUP NO PUEDE CAPITULAR

Reproducimos el artículo escrito por nuestros compañeros Alberto Lozano y Tomás Martínez.

Hasta hace unos pocos meses mucha gente de fuera de Catalunya no había oído hablar de las CUP, la Candidatura d'Unitat Popular, ahora en el centro del debate, la organización política anticapitalista y netamente independentista que nació de los municipios y entró en el Parlament apostando por la ruptura con el Estado español y con un programa de clase con el que también se quieren romper los vínculos con la Troika y por supuesto con esta Unión Europea. En su interior confluyen experiencias de luchas sociales, obreras, por la vivienda, feministas y por la defensa de la tierra.

La rica, multiforme y viva arquitectura política catalana, con el  eje nacional muy bien asentado y en movimiento desde la Transición, ha hecho posible romper en el plano institucional la rara excepción de la izquierda abertzale en Euskal Herria. Ya en los años 80 y 90 habían crecido en el ámbito municipal, pero en las elecciones de octubre de 2012 dieron el salto autonómico con 3 diputados en una etapa acelerada del proceso soberanista nacido del fracaso del Estatut.

Su llegada contó con el apoyo de la izquierda anticapitalista catalana y estatal con la bienvenida y aplauso del independentismo vasco muy en particular. El eslogan fue “Ho volem tot” ('Lo queremos todo'): iban en serio. El periodista David Fernández debutó en las televisiones de todo el estado levantando la sandalia al gánster de Rodrigo Rato cuando la crisis golpeaba fuerte y su imagen puso nervioso hasta a Cayo Lara. Desde entonces hasta ahora han desbordado por la izquierda a ICV-EuiA y se han convertido en pieza clave para la mayoría independentista.

La izquierda anticapitalista y revolucionaria vemos con satisfacción cómo una fuerza radical y tan antagonista al régimen del 78 ha contribuido a agitar el rompecabezas del largo ciclo electoral sin renunciar a un discurso desobediente a las oligarquías políticas y económicas y con un programa rupturista y de clase a la vez que nacional. Bien vale el gesto como la cesión del espacio electoral a la huelga de Movistar o las muchas intervenciones en el Parlament apoyando luchas.

El terremoto del 27-S: la CUP en la encrucijada
La estrategia de las CUP - Crida Constituent siempre ha sido clara: romper con el estado español y sus políticas económicas, cerrar la etapa autonomista y avanzar en la República socialista catalana. El complejo escenario abierto de la última cita electoral del 27 de septiembre, jugada como plebiscito por un muy tocado president Mas en huída hacia adelante en la coalición Junts pel Sí, resituó a sus 10 diputados como determinantes para la gobernabilidad en un espacio binario: partes de una mayoría independentista y a la vez de izquierdas.

Sus votos son decisivos en el Parlament pero a la vez lo que allí ocurra determinará el mayor o menor protagonismo del proceso de emancipación nacional en el derribo del statu quo estatal, pues el derecho a decidir que defiende Catalunya Sí Que Es Pot, la confluencia de ICV-EuiA y Podem, se ha visto multiplicado electoralmente con la exigencia de Ada Colau a un referéndum de autodeterminación el pasado 20 de diciembre en unas urnas en que la papeleta de las CUP, que pedía la abstención, no estaba presente.

Los anticapitalistas independentistas tienen aparentemente una correlación de fuerzas más favorable en el parlamento pero un nudo gordiano en casa. Veamos ahora si es cierto. Mas y su conglomerado, toda la burguesía catalana y ERC de la mano, se han puesto de rodillas para recabar sus votos, pidiendo a las CUP que contradigan la palabra dada en campaña de que no investirían de ninguna forma al responsable de las políticas neoliberales y la corrupción del régimen catalán del que es heredero.

El martes 22 de diciembre terminaron las negociaciones entre JxSí y la CUP. JxSí presentó una propuesta de acuerdo que la Asamblea Nacional de la CUP habría de votar el domingo 27 de diciembre. El preacuerdo presentado por JxSí proponía medidas para la estructuración del nuevo Estado independiente (gobierno de concentración, nuevas elecciones, proceso constituyente y referéndum para aprobar la constitución de una nueva República catalana), pero siempre a través de la negociación con el Estado español.

Al mismo tiempo, JxSí propuso un plan de choque con medidas contra los desahucios, la pobreza energética y la pobreza infantil, y una renta mínima de inserción, ayudas a la dependencia y mejoras en sanidad y educación. La coalición de CDC y ERC promete hacerlo efectivo en un plazo de 18 meses. El gasto de estas medidas se valora un 96% menor del que la CUP propuso en su programa electoral. Además, JxSí propone la moratoria de la privatización de la empresa Aigües Ter de Llobregat hasta el proceso constituyente, pero manteniendo todas las demás. Un plan de choque paupérrimo, nada creíble y que no soluciona los problemas de las clases populares, que no hace más que demostrar que la élite social de Catalunya no está dispuesta a renunciar a ningún punto de su programa económico.

Por último, JxSí propuso un gobierno coral con una Presidencia formada Mas y 3 presidentes de comisiones delegadas sobre economía (Junqueras, de ERC), políticas sociales (Munté, de CDC) y relaciones internacionales (Romeva).

La propuesta de JxSí se presentó en la Asamblea Nacional de la CUP en la forma de 4 opciones de voto de acuerdo con distintos escenarios. Ante el empate en la votación final de la Asamblea Nacional del 27 de diciembre, el debate se trasladó a las asambleas territoriales, que, a través de delegados, transmitirán sus posicionamientos a la reunión del día 3 de enero en la que el Consejo Político de la CUP y el Grupo de Acción Parlamentaria decidirán si apuestan por investir a Artur Mas Presidente de la Generalitat o si, por el contrario, lo rechazan, lo que obligaría a celebrar nuevas elecciones en primavera.

Independencia para cambiarlo todo
La izquierda de todo el estado español está pendiente de la resolución de la CUP, porque lo que está sobre la mesa de debate, con todas las peculiaridades de la cuestión catalana, es la disyuntiva de "reforma o revolución" que está sacudiendo a toda la izquierda europea desde el inicio de la crisis. La CUP se debate entre dos maneras de entender el proceso de emancipación nacional: o una estrategia etapista que confía en una alianza táctica con la burguesía catalana, o una estrategia de ruptura en las calles con las instituciones políticas del sistema capitalista.

La vía etapista, representada en el concepto de "mano tendida en lo nacional y puño cerrado en lo social", impide ligar la emancipación nacional a la transformación social y entrega la dirección del movimiento por la independencia a los partidos de la burguesía catalana a favor de su propio proyecto de clase; proyecto que no pasa necesariamente por la soberanía del Estado catalán y en el que la confrontación con el Estado español es tan válida como la negociación, como ilustran el adaptacionismo y las constantes claudicaciones de Mas y CDC ante las presiones de Madrid.

Las instituciones políticas burguesas no permiten el derecho a decidir de ninguna manera. La autodeterminación no será posible sin una ruptura clara con el Estado, a través de la movilización social, la desobediencia civil y la construcción de nuevas instituciones en las calles que desafíen lo establecido. El caso de  Grecia ejemplifica la necesidad de romper también con las instituciones de la Unión Europea para revertir de verdad las políticas de austeridad. No hay reforma posible de las instituciones que posibilite una ruptura "democrática" en el sentido estricto de la expresión, ni con el neoliberalismo ni con la opresión nacional.

Es por eso que la izquierda independentista tampoco debe dejarse engañar por cantos de sirena como los del líder de Podemos. Cuando Pablo Iglesias utiliza el derecho a referéndum de autodeterminación como condición para pactar, lo hace con la única razón de arrinconar al PSOE a la derecha y obligarlo a aliarse con PP y Ciudadanos, y a sabiendas de la imposibilidad de la reforma constitucional que promete y de que, en cualquier caso, el derecho a decidir es inasumible para una burguesía cuyo régimen político tiene la unidad territorial como uno de los pilares básicos.

Por todo ello, la emancipación nacional de Catalunya necesita de un movimiento anticapitalista que desenmascare a los representantes de la burguesía catalana y los muestre como obstáculos en el proceso, mantenga un programa con independencia de clase, basado en la movilización social y que no ceda el más mínimo terreno a los representantes de la burguesía catalana, dispuestos a dinamitar el proceso si se consiguieran a acuerdos satisfactorios con el Estado español para sus intereses como clase. Ahora toca que la izquierda independentista haga pedagogía y explique a la mayoría social catalana por qué no hay que investir a Mas y por qué no hay que avalar la gestión de la miseria, y cuál es la única vía para la independencia, una independencia que desemboque en una nueva sociedad.


Estamos en un punto de inflexión histórico en la lucha de clases en  Catalunya que puede ralentizarse o acelerarse con una simple votación parlamentaria. La CUP no puede capitular ante quienes gestionan la crisis de los capitalistas con privatizaciones y recortes en los servicios públicos. La capitulación de la CUP supondría una derrota no solo para Catalunya sino para la clase trabajadora y para toda la izquierda del estado español y de Europa.